La Cámara Colombiana de la Construcción (Camacol) presentó al Gobierno una hoja de ruta con cinco acciones prioritarias para organizar la reconstrucción de las viviendas y la recuperación de las zonas afectadas por el terremoto registrado el pasado 10 de agosto en Colombia. La propuesta busca establecer un proceso coordinado que permita atender a las familias damnificadas y reactivar las economías locales.
Uno de los primeros planteamientos consiste en unificar la información sobre los hogares y edificaciones afectadas mediante una metodología técnica común. Esto permitiría determinar cuáles viviendas pueden ser reparadas, cuáles requieren reconstrucción y cuáles deberían ser objeto de procesos de reubicación.
El gremio también propone establecer un régimen especial para la reconstrucción habitacional, con mecanismos que permitan agilizar los procesos de intervención y reducir los tiempos administrativos. La medida estaría orientada a facilitar la recuperación de las zonas afectadas sin dejar de lado los criterios técnicos y de seguridad establecidos para las edificaciones.
Coordinación y financiación
Otra de las prioridades planteadas por Camacol es definir con claridad las responsabilidades de las entidades públicas y privadas que participarán en la reconstrucción. Para el gremio, una distribución precisa de funciones será fundamental para evitar duplicidad de esfuerzos y garantizar que las obras avancen de manera coordinada.
La propuesta también contempla una organización territorial de la reconstrucción, de manera que las intervenciones respondan a las necesidades particulares de cada municipio y comunidad afectada.
Finalmente, Camacol considera indispensable establecer desde el inicio las fuentes de financiación. Los recursos podrían provenir del Gobierno nacional, entidades territoriales, compañías aseguradoras, cajas de compensación, sector financiero y los propios hogares, entre otros actores.
Reconstrucción y reactivación económica
Para Camacol, la respuesta al terremoto debe ir más allá de la recuperación de viviendas. El proceso también representa una oportunidad para reactivar las economías locales, recuperar infraestructura y generar empleo en los territorios afectados.
La participación del sector construcción será estratégica debido a su capacidad técnica y operativa para ejecutar proyectos de vivienda e infraestructura. Una planificación adecuada permitiría avanzar simultáneamente en la atención de las familias damnificadas y en la recuperación de las actividades productivas de las zonas afectadas.
La propuesta de Camacol plantea así una reconstrucción basada en información unificada, coordinación institucional, planificación territorial y fuentes de financiación claramente definidas. El objetivo es convertir la emergencia en un proceso de recuperación ordenado que permita restablecer las condiciones habitacionales y económicas de las comunidades afectadas.


