Colombia deberá mantener disponibles fuentes de generación térmica y combustibles líquidos para garantizar la confiabilidad del sistema eléctrico durante los próximos años, especialmente ante los efectos del fenómeno de El Niño y la menor disponibilidad de recursos hídricos. Así lo señaló Juan Carlos Morales, gerente general encargado de XM, operador del sistema eléctrico colombiano.
Morales explicó que, frente a escenarios de sequía, el país requiere contar con una matriz energética diversificada que permita responder a períodos de menor generación hidroeléctrica. En este contexto, el carbón, el gas natural y los combustibles líquidos cumplen una función de respaldo para atender la demanda y evitar situaciones de riesgo en el suministro eléctrico.
La situación cobra especial relevancia ante el actual fenómeno de El Niño, que está reduciendo la disponibilidad de agua para las centrales hidroeléctricas. Un análisis reciente citado por Valora Analitik señala que la menor disponibilidad de energía firme ya ha generado una mayor dependencia de generación térmica, cuyo costo de producción es superior.
El operador del sistema también enfrenta el desafío de mantener la estabilidad de la red ante eventuales contingencias. En junio, una falla en una subestación de 500 kV y la salida de generación de Hidroituango provocaron una desconexión temporal equivalente a entre 550 y 600 MW de demanda, situación que fue controlada mediante el Esquema de Deslastre Automático de Carga para evitar una afectación mayor.
Seguridad energética como prioridad
Las declaraciones de XM se producen en un contexto de creciente preocupación por la seguridad energética del país. Los gremios del sector han advertido sobre riesgos asociados al abastecimiento de electricidad y gas natural, así como sobre los retrasos en proyectos estratégicos y la necesidad de fortalecer la inversión en infraestructura energética.
En este escenario, la generación térmica aparece como un componente necesario para complementar la generación hidroeléctrica y las fuentes renovables variables. La disponibilidad de combustibles y de infraestructura suficiente será determinante para responder a períodos de alta demanda o baja generación hidráulica.
La discusión también se relaciona con la necesidad de contar con señales regulatorias y de inversión que permitan garantizar capacidad de respaldo. De acuerdo con XM, la planificación del sistema debe considerar distintos escenarios climáticos y operativos para preservar la confiabilidad del suministro eléctrico.
De esta manera, Colombia enfrenta el reto de avanzar en la transición hacia una matriz energética más limpia sin descuidar las fuentes convencionales que actualmente cumplen un papel estratégico para garantizar la estabilidad del sistema. El desafío será combinar nuevas tecnologías y generación renovable con capacidad firme suficiente para responder ante condiciones adversas.



