CCI prepara hoja de ruta para reactivar infraestructura en zonas afectadas por el sismo

La Cámara Colombiana de la Infraestructura (CCI) puso en marcha una hoja de ruta para apoyar la recuperación de las zonas del occidente de Colombia afectadas por el reciente sismo y facilitar la coordinación entre las autoridades y el sector privado. La estrategia busca poner a disposición de los gobiernos regionales y locales las capacidades técnicas, operativas y empresariales de sus afiliados.

La iniciativa contempla tres frentes principales: atención humanitaria, apoyo operativo y acompañamiento técnico para evaluar las edificaciones y obras de infraestructura que pudieron resultar afectadas por el movimiento sísmico. El objetivo es que la participación de las empresas del sector responda a las necesidades identificadas directamente en los territorios y se desarrolle en coordinación con las entidades responsables de la emergencia.

Uno de los componentes estará a cargo de las seccionales de la CCI, que funcionarán como puntos de articulación entre las autoridades locales y las empresas privadas. Entre las acciones previstas se encuentra el apoyo para la remoción de escombros, cuando sea solicitado por las autoridades competentes, así como la conformación de un banco de maquinaria con equipos disponibles de empresas afiliadas.

La gestión de los materiales generados por los daños también será un aspecto relevante. La CCI contempla colaborar en la identificación de espacios adecuados para la disposición de escombros, considerando criterios técnicos, ambientales y de seguridad para reducir los riesgos asociados al manejo de estos residuos.

Comité técnico evaluará infraestructura afectada

El tercer frente de trabajo estará enfocado en la evaluación de las estructuras que hayan sufrido daños. Para ello, la CCI conformó un Comité Técnico junto con Camacol, la Sociedad Colombiana de Ingenieros, la Sociedad Colombiana de Arquitectos, la Asociación Colombiana de Ingeniería Estructural, el CEER y la Asociación Colombiana de Ingeniería Sísmica.

Esta instancia reúne especialistas de diferentes disciplinas vinculadas con la ingeniería, arquitectura y evaluación estructural. Su labor estará orientada a apoyar a las autoridades en la identificación de riesgos, determinar las condiciones de las edificaciones y aportar recomendaciones para las siguientes etapas de recuperación.

La participación de especialistas será especialmente importante para determinar qué estructuras pueden ser reparadas o reforzadas y cuáles requieren intervenciones de mayor alcance. Esta evaluación permitirá establecer prioridades y orientar de manera más eficiente los recursos destinados a la recuperación de infraestructura.

Infraestructura y reconstrucción

La emergencia también plantea nuevos desafíos para el sector de la construcción. Además de atender los daños inmediatos, la recuperación requerirá intervenciones en viviendas, vías, puentes, edificaciones públicas y otras instalaciones esenciales, lo que podría generar una importante demanda de servicios de ingeniería estructural, construcción, maquinaria, materiales, transporte y gestión de residuos.

La creación de un banco de maquinaria representa, en este contexto, una herramienta para agilizar las primeras labores de recuperación. Excavadoras, cargadores, volquetas y otros equipos pueden ser movilizados hacia los puntos donde las autoridades determinen que existe una necesidad prioritaria.

La experiencia también refuerza la importancia de incorporar criterios de resiliencia y gestión del riesgo en la planificación de infraestructura. Más allá de reparar los daños, la reconstrucción ofrece la oportunidad de mejorar las condiciones de las edificaciones y obras para reducir su vulnerabilidad ante futuros eventos naturales.

Para la industria de la infraestructura, el proceso representa además una oportunidad para fortalecer la cooperación público-privada. La coordinación entre autoridades, gremios, empresas constructoras y especialistas permite aprovechar capacidades existentes y acelerar la respuesta en momentos de emergencia.

La CCI señaló que mantendrá la articulación con las entidades territoriales para conocer las necesidades específicas de cada zona y conectar esos requerimientos con los recursos disponibles dentro del sector privado.

La hoja de ruta se suma a los esfuerzos de recuperación tras el sismo y busca que la capacidad técnica y operativa de la industria contribuya a una respuesta más rápida y organizada. La evaluación de las estructuras será determinante para definir las obras que deberán ejecutarse en las siguientes etapas.

Con esta estrategia, la CCI busca convertir las capacidades del sector de infraestructura en una herramienta de apoyo para la emergencia y la posterior reconstrucción, fortaleciendo la coordinación institucional y sentando las bases para una recuperación que incorpore mejores estándares de seguridad y resiliencia en las zonas afectadas.

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