ANLA acredita cumplimiento ambiental y da nuevo impulso al megaproyecto Accesos Norte Fase II en Bogotá

La Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA) acreditó el cumplimiento de una de las condiciones ambientales establecidas para el desarrollo de Accesos Norte Fase II, un proyecto estratégico para ampliar y mejorar la infraestructura vial del norte de Bogotá. La decisión permite avanzar con mayor certeza en la ejecución de las obras a cargo de la Concesionaria Ruta Bogotá Norte.

El proyecto cuenta con licencia ambiental otorgada mediante la Resolución 29 del 7 de enero de 2026, en la que se establecieron diferentes obligaciones que el concesionario debe cumplir durante el desarrollo de las obras. La nueva determinación de la ANLA se concentró particularmente en las condiciones relacionadas con la denominada franja condicionada.

Accesos Norte Fase II contempla la intervención de la Autopista Norte entre las calles 191 y 245, en un tramo de aproximadamente 5,8 kilómetros por cada calzada. La iniciativa busca ampliar la capacidad del corredor, que actualmente cuenta con tres carriles por sentido, para alcanzar entre cinco y seis carriles, incluyendo infraestructura destinada al transporte masivo.

El proyecto también incorpora andenes, ciclorrutas y mejoras en las obras hidráulicas, además de intervenciones sobre los carriles existentes. La construcción está proyectada para desarrollarse durante aproximadamente 5,5 años, convirtiendo a esta iniciativa en una de las principales obras de movilidad previstas para el norte de la capital.

Uno de los aspectos más relevantes de la intervención corresponde al entorno ambiental del corredor, particularmente en sectores próximos a los humedales Torca y Guaymaral. Por esta razón, el proceso de licenciamiento incorporó condiciones específicas para garantizar que la ampliación vial pueda ejecutarse bajo medidas de manejo, seguimiento y protección ambiental.

La decisión de la ANLA representa un avance importante para la continuidad del proyecto, al confirmar que el concesionario cumplió con las exigencias ambientales establecidas para esta etapa. El acto administrativo deberá ser comunicado a entidades como el Ministerio de Ambiente, la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI), la CAR, la Secretaría Distrital de Ambiente y la Alcaldía de Bogotá.

La ampliación de este corredor tendrá además un impacto directo sobre la movilidad entre Bogotá y los municipios de la Sabana Norte, una zona que concentra una importante actividad residencial, empresarial e industrial. La mejora de la capacidad vial busca reducir los niveles de congestión y fortalecer la conectividad regional.

Para el sector de la construcción y la infraestructura, la ejecución del proyecto representa oportunidades para empresas de ingeniería, construcción vial, movimiento de tierras, infraestructura hidráulica, montaje, transporte, materiales y servicios especializados. La duración y magnitud de las obras permitirán movilizar una amplia cadena de proveedores durante las diferentes etapas de ejecución.

La iniciativa también evidencia la importancia de integrar criterios ambientales desde las primeras fases de los grandes proyectos de infraestructura. La evaluación de las condiciones del territorio, especialmente en zonas con ecosistemas estratégicos, resulta fundamental para garantizar que las nuevas obras puedan desarrollarse de manera compatible con la protección ambiental.

La infraestructura para peatones y ciclistas constituye otro componente relevante. La incorporación de espacio público, ciclorrutas y andenes permitirá complementar la ampliación de la capacidad vehicular con alternativas para otros modos de transporte, contribuyendo a una movilidad más integrada.

Con la acreditación del cumplimiento de la condición ambiental, Accesos Norte Fase II avanza hacia una nueva etapa de ejecución, manteniendo como desafío principal garantizar que las obras cumplan simultáneamente con los objetivos de movilidad, los estándares técnicos y las obligaciones ambientales establecidas durante el proceso de licenciamiento.

El proyecto se consolida así como una de las intervenciones de infraestructura más importantes para la conexión del norte de Bogotá con la Sabana. Su ejecución permitirá ampliar la capacidad de uno de los principales corredores de acceso a la capital y fortalecer la infraestructura necesaria para acompañar el crecimiento urbano y económico de esta zona del país.

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