El sector construcción en Perú mantiene una perspectiva favorable para 2026, luego de que el Banco Central de Reserva del Perú (BCRP) elevara de manera significativa su previsión de crecimiento para esta actividad, en un contexto de recuperación de la demanda de materiales, vivienda e infraestructura.
En su último Reporte de Inflación, el BCRP revisó al alza su proyección de crecimiento de la economía peruana para 2026, pasando de 3,2% a 3,4%. La modificación responde principalmente a una mejor perspectiva para los sectores no primarios, aunque parcialmente compensada por una menor expectativa en los sectores primarios debido a la actualización del pronóstico asociado al fenómeno El Niño.
Dentro de los sectores no primarios, la construcción destaca como una de las actividades con mejores perspectivas. Después de registrar un crecimiento de 6,7% durante 2025, el BCRP elevó su estimación para 2026 de 6% a 10%, convirtiéndola en la actividad con mayor crecimiento proyectado dentro de sus principales estimaciones sectoriales.
El comportamiento de la construcción está acompañado por una recuperación de la demanda de cemento, uno de los principales indicadores para medir la evolución de la actividad. De acuerdo con el Departamento de Estudios Económicos de Scotiabank, las ventas de cemento se encaminan hacia su tercer año consecutivo de crecimiento.
Durante el primer semestre de 2026, los despachos nacionales de cemento alcanzaron aproximadamente 6,6 millones de toneladas métricas, lo que representa un incremento cercano al 12% frente al mismo periodo de 2025, según estadísticas de la Asociación de Productores de Cemento (Asocem).
El desempeño responde a una combinación de factores, entre los que destacan la recuperación de la autoconstrucción, el dinamismo de la venta de viviendas nuevas y el avance de proyectos de infraestructura.
Scotiabank estima que las ventas de cemento podrían aumentar alrededor de 10% durante 2026, una expansión cercana a su proyección de crecimiento de 9,4% para el sector construcción.
El resultado adquiere especial relevancia debido a que el sector ha enfrentado durante los últimos años distintos factores que limitaron su desempeño, entre ellos la incertidumbre política, los cambios en el entorno económico y las dificultades para ejecutar determinados proyectos de inversión.
La recuperación de la construcción también tiene un impacto directo sobre una amplia cadena productiva que incluye fabricantes de cemento y acero, empresas de ingeniería, contratistas, proveedores de maquinaria, inmobiliarias y trabajadores vinculados a la ejecución de proyectos.
El crecimiento de la demanda de materiales constituye además una señal favorable para la actividad privada, particularmente en el segmento de vivienda y en los proyectos de infraestructura que se encuentran en ejecución o próximos a iniciar obras.
No obstante, el comportamiento del sector estará condicionado por factores externos e internos. Entre ellos se encuentran la evolución de los precios internacionales de materias primas, el comportamiento de la inflación, las condiciones climáticas y el desarrollo del escenario político y económico nacional.
A pesar de estos riesgos, las nuevas proyecciones muestran un panorama de mayor dinamismo para la construcción peruana durante 2026. El incremento previsto en la producción y comercialización de cemento, junto con la recuperación de diferentes segmentos de la demanda, apunta a una consolidación gradual del crecimiento.
Con una proyección cercana al 10%, la construcción se posiciona como uno de los principales motores de expansión de la economía peruana durante el presente año y como un sector clave para impulsar la inversión, el empleo y el desarrollo de infraestructura.



