El docente, que expondrá en la próxima edición de Edifica, asimila la geografía chilena con la de Medio Oriente para plantear soluciones de baja y de gran escala para convivir con la naturaleza.
Planificar y construir ciudades con “bioingeniería” podría resolver temas como el desperdicio del agua en las duchas o habilitar diques que eviten inundaciones. Dicho en otras palabras, observar la naturaleza para dar soluciones a los problemas de las ciudades. Es la propuesta del Roberto Pizarro, ingeniero forestal y doctor en hidrología, quién estará exponiendo en la próxima Edifica 2026.
El también docente de la Universidad de Chile y de Talca plantea cómo podemos hacer pequeños cambios, pero de gran impacto, en el aprovechamiento del recurso hídrico, donde nuestro país puede ser ejemplo en innovación y sostenibilidad. “Podemos capturar el agua lluvia y usarla para regar nuestros jardines” o “usar paneles fotovoltaicos para reducir el costo”, ejemplifica.
“Chile posee cinco países”, aludiendo a que en nuestra variada geografía existen regiones áridas, subhúmedas y las condiciones climáticas de la Patagonia.
Y por ejemplo, cuando se trata de inversiones a gran escala en zonas secas, Pizarro propone que el trabajo debe estar “enfocado en aguas arriba”, para además “promover la recarga de los acuíferos (las aguas subterráneas), lo cual ayuda a mantener caudales durante el periodo estival”.
Se trata de un gran desafío si consideramos el dato de que “la disponibilidad de agua en la zona de Santiago y en el norte es de 1.000 metros cúbicos (m3) por habitante al año, mientras que el promedio nacional es de 54.000m3”, según detalla Pizarro.
Wadis, lo que Chile y Medio Oriente comparten
En el lenguaje de los árabes existe una palabra que permite describir un cauce seco, que sólo transporta agua cada cierto tiempo, cuando llueve, y que puede generar inundaciones. Wadis -o Uadi- es la denominación que reciben estos lugares y que se usa en la hidrología para identificar estos accidentes geográficos.
De hecho, en la península ibérica, lugares como agua Guadiana, y Guadalquivir fueron nombradas con este prefijo por sus características climáticas.
Este fenómeno es reconocido por la Unesco y también se presenta en nuestro país, sobre todo en las zonas afectadas de los últimos temporales. Frente a este escenario, Pizarro sostiene que es necesario planificar el territorio considerando estas dinámicas, sumado a obras como zanjas de infiltración y diques que ayuden a retener el agua en zonas altas, con el fin de reducir la velocidad del drenaje y evitar que los terrenos se erosionen provocando deslizamientos de tierra.
Roberto Pizarro ha escrito 21 libros, de los cuales 8 son bajo el sello de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), además de su actividad de docente de las universidades de Córdoba, Lleida, Politécnica de Madrid en España, y de la Chile, Católica de Valparaíso y de Talca.



