El Gobierno peruano autorizó el uso excepcional de hasta S/ 300 millones provenientes de un financiamiento contingente para reforzar las acciones de preparación y respuesta ante los posibles efectos del fenómeno El Niño, con el objetivo de fortalecer la capacidad del Estado para atender emergencias y proteger a la población e infraestructura estratégica del país.
Los recursos serán administrados a través de la Reserva de Contingencia del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), desde donde se realizarán las transferencias necesarias para financiar intervenciones de emergencia, obras de prevención y gastos asociados a la atención de desastres, siempre que se declare el estado de emergencia nacional.
La medida también autoriza a los gobiernos regionales y locales a efectuar modificaciones presupuestarias para financiar o cofinanciar intervenciones de reconstrucción que actualmente se encuentran en ejecución. Para ello podrán utilizar recursos provenientes del canon, sobrecanon, regalías, el Fondo de Desarrollo Socioeconómico de Camisea (Focam) y el Fondo de Compensación Regional (Foncor), fortaleciendo la capacidad de respuesta de las autoridades subnacionales.
Asimismo, las regiones y municipios podrán incorporar mayores ingresos provenientes de diversas fuentes de financiamiento para destinarlos principalmente a proyectos de inversión, obras de optimización, ampliación y rehabilitación de infraestructura, así como intervenciones orientadas a reducir el impacto de los fenómenos climáticos. La normativa establece que hasta el 80 % de estos recursos deberá priorizar proyectos en ejecución y acciones preventivas frente a El Niño Global y El Niño Costero.
Como parte del paquete de medidas, el Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri) también podrá incorporar recursos adicionales provenientes de saldos no ejecutados para continuar desarrollando intervenciones orientadas a proteger la infraestructura hidráulica, las actividades agrícolas y las poblaciones vulnerables frente a posibles eventos climáticos extremos.
La aprobación de este financiamiento refleja la prioridad otorgada por el Ejecutivo a la gestión del riesgo de desastres y al fortalecimiento de la infraestructura preventiva. La asignación de recursos permitirá acelerar obras de mitigación, mejorar la capacidad de respuesta de las instituciones públicas y reducir el impacto económico y social que podría generar un evento de El Niño de gran intensidad en los próximos meses.



