Proyecto de almacenamiento energético por US$ 900 millones ingresa a evaluación ambiental en Atacama

La iniciativa contempla la construcción de uno de los mayores sistemas de almacenamiento de energía del país, con el objetivo de fortalecer la estabilidad del sistema eléctrico, optimizar el aprovechamiento de las energías renovables y contribuir al proceso de descarbonización de Chile.

Un nuevo proyecto de almacenamiento de energía con una inversión estimada en US$ 900 millones ingresó al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA) para su desarrollo en la Región de Atacama. La iniciativa busca incrementar la capacidad de almacenamiento eléctrico mediante baterías de gran escala, permitiendo aprovechar de manera más eficiente la creciente generación proveniente de fuentes renovables y reforzar la confiabilidad del Sistema Eléctrico Nacional.

El proyecto contempla la instalación de un sistema de almacenamiento con tecnología de baterías de última generación, capaz de acumular la energía producida durante las horas de mayor generación solar para posteriormente inyectarla a la red durante los periodos de mayor demanda. De esta manera, se busca reducir los vertimientos de energía renovable y mejorar la estabilidad operativa del sistema eléctrico.

La infraestructura se emplazará en una zona estratégica de la Región de Atacama, uno de los principales polos de generación fotovoltaica de Chile, donde la alta disponibilidad de radiación solar ha impulsado el desarrollo de numerosos proyectos de energías renovables durante los últimos años. La incorporación de sistemas de almacenamiento permitirá maximizar el aprovechamiento de esta capacidad instalada y facilitar una mayor integración de energías limpias al sistema nacional.

Entre los principales beneficios esperados se encuentran una mayor flexibilidad para la operación del sistema eléctrico, una reducción en la dependencia de centrales térmicas durante las horas de mayor consumo y un avance significativo en los objetivos de descarbonización que impulsa el país. Asimismo, la iniciativa contribuirá a fortalecer la seguridad energética y mejorar la eficiencia del mercado eléctrico chileno.

Durante la etapa de construcción se proyecta la generación de cientos de empleos directos e indirectos, además de una importante demanda de bienes y servicios especializados para la región. Una vez en operación, el proyecto incorporará tecnologías digitales para el monitoreo y la gestión inteligente de las baterías, optimizando su rendimiento y prolongando su vida útil.

Con el ingreso de esta iniciativa al proceso de evaluación ambiental, Chile continúa consolidando su liderazgo regional en el desarrollo de proyectos de almacenamiento energético, una tecnología considerada fundamental para acelerar la transición hacia una matriz eléctrica cada vez más renovable, resiliente y sostenible.

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