Las fases II y III de la extensión de TransMilenio avanzan con un 75 % de ejecución e incorporan un paso deprimido y un puente vehicular que permitirán eliminar cruces semaforizados, mejorando la movilidad entre Bogotá y Soacha.
La construcción de las fases II y III de la extensión de la Troncal NQS de TransMilenio en Soacha alcanzó un avance general del 75 %, consolidando dos de las intervenciones más importantes del proyecto: el paso deprimido del sector 3M y el nuevo puente vehicular de la calle 22. Ambas obras permitirán eliminar los cruces semaforizados que actualmente generan fuertes congestiones sobre la Autopista Sur, uno de los principales corredores de conexión entre Bogotá y Girardot.
El paso deprimido del sector 3M tendrá una longitud de 70 metros y contempla la construcción de 156 pilotes de 25 metros de profundidad, dos muros de contención de 7,10 metros de altura y una estructura con un ancho promedio de 21,8 metros. Además, incluirá dos glorietas que optimizarán los accesos y salidas hacia la Autopista Sur, permitiendo un tránsito continuo para vehículos particulares, transporte de carga y los futuros buses articulados de TransMilenio. Según el gobernador de Cundinamarca, Jorge Emilio Rey, esta infraestructura eliminará los semáforos que hoy frenan la movilidad de Soacha y mejorará significativamente la circulación sobre este corredor estratégico.
De manera paralela avanza la construcción del puente vehicular de la calle 22, una estructura de aproximadamente 430 metros de longitud que conectará la zona centro de Soacha con la Autopista Sur en sentido Girardot–Bogotá. El proyecto incluye la instalación de vigas de hasta 49 metros de longitud y 92 toneladas de peso, movilizadas mediante grúas de gran capacidad. Una vez concluido, el puente también eliminará otro cruce semaforizado y aumentará la capacidad operacional del corredor.
En conjunto, las fases II y III de la ampliación de TransMilenio incorporarán 4,4 kilómetros de nueva troncal, seis estaciones, cuatro puentes peatonales, dos puentes vehiculares y el paso deprimido de El Altico, beneficiando a más de 400.000 personas que diariamente se movilizan entre Soacha y Bogotá. Las autoridades estiman que estas intervenciones reducirán los tiempos de desplazamiento, mejorarán la seguridad vial y transformarán uno de los corredores con mayor flujo vehicular del país.



