La sociedad conformada por Codelco y SQM presentó un Estudio de Impacto Ambiental por US$3.000 millones para extender la producción de litio más allá de 2030, incorporando nuevas tecnologías de extracción y eliminando gradualmente el uso de agua continental.
Novandino Litio, la empresa conjunta creada por Codelco y SQM, ingresó al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA) el proyecto “Continuidad Operacional y Desarrollo Minero Futuro en el Salar de Atacama”, una iniciativa que contempla una inversión estimada de US$3.000 millones. El objetivo es extender las operaciones de litio actualmente autorizadas hasta 2030, proyectando su continuidad entre 2031 y 2060 mediante una transformación progresiva del sistema productivo.
El proyecto propone mantener la infraestructura existente e incorporar nuevas tecnologías de producción, entre ellas evaporación forzada, separación por membranas y extracción directa de litio (DLE), con el fin de incrementar la eficiencia y reducir el impacto ambiental. Asimismo, contempla un período de transición de siete años, durante el cual se eliminará gradualmente el uso de agua continental, reemplazándola por agua recuperada del propio proceso industrial. La capacidad máxima proyectada alcanzará 470.000 toneladas anuales de carbonato de litio equivalente (LCE), además de sales potásicas y otros derivados.
La iniciativa se desarrollará en cinco sectores interdependientes —Salar de Atacama, Sector Oeste, Sector Este, Camino y Tubería Interplantas e Infraestructura Eléctrica— que conformarán un sistema integrado para asegurar la continuidad operacional una vez que expire la autorización ambiental vigente en 2030. Durante la construcción se prevé un promedio de 890 trabajadores, con un máximo de 2.600 empleos, mientras que la operación permanente requerirá alrededor de 1.000 trabajadores.
El ingreso del Estudio de Impacto Ambiental constituye el primer gran hito regulatorio de Novandino Litio desde la conformación de la alianza entre Codelco y SQM. El proyecto será evaluado por las autoridades ambientales chilenas junto con un proceso de participación ciudadana, en el que se analizarán sus efectos sobre los recursos hídricos, los ecosistemas y las comunidades del Salar de Atacama. La compañía sostiene que la iniciativa busca demostrar que es posible producir más litio utilizando menos recursos naturales, consolidando el liderazgo de Chile en la producción sostenible de este mineral estratégico para la transición energética.



