La administración federal negocia con la empresa estadounidense un acuerdo que permita cancelar de forma definitiva la extracción de piedra caliza en un área natural protegida, al tiempo que impulsa un plan de remediación ambiental y nuevos usos para la infraestructura portuaria.
El Gobierno de México mantiene negociaciones con la empresa estadounidense Vulcan Materials para alcanzar un acuerdo que ponga fin de manera definitiva a la extracción de piedra caliza en los terrenos de Calica, ubicados en Quintana Roo, actualmente declarados Área Natural Protegida. La presidenta Claudia Sheinbaum informó que las conversaciones buscan resolver el conflicto sin reanudar las actividades mineras en la zona.
Como parte de la propuesta, el Gobierno plantea que Vulcan financie un programa integral de remediación ambiental de los terrenos previamente explotados y que la empresa evalúe desarrollar futuras operaciones en otra ubicación que cumpla con las condiciones ambientales establecidas por las autoridades. Además, se analiza otorgar un nuevo uso al puerto concesionado a la compañía, actualmente destinado a la exportación de piedra caliza.
Las negociaciones se desarrollan mientras continúa un arbitraje internacional promovido por Vulcan Materials, que busca la reapertura de las operaciones y una compensación económica tras las restricciones impuestas por el Gobierno mexicano. Sheinbaum precisó que, si no se alcanza un acuerdo entre ambas partes, el diferendo continuará resolviéndose a través de ese mecanismo legal.
El conflicto se originó luego de que el Gobierno federal suspendiera la explotación de piedra caliza en la zona y declarara los terrenos como área natural protegida, argumentando la necesidad de preservar los ecosistemas de la región. Con las negociaciones en curso, las autoridades buscan compatibilizar la protección ambiental con una solución que cierre el litigio y redefina el uso futuro de la infraestructura vinculada al proyecto.


