Chile lidera el crecimiento del consumo energético minero en América Latina

El aumento de la producción de minerales estratégicos y la incorporación de procesos más intensivos consolidan a Chile como el principal demandante de energía dentro de la minería regional.

Chile se posiciona como el país con mayor crecimiento en el consumo energético del sector minero en América Latina, impulsado por la expansión de la producción de cobre, litio y otros minerales críticos para la transición energética global. Este escenario refuerza el papel estratégico de la energía como un factor clave para la competitividad y sostenibilidad de la industria minera nacional.

De acuerdo con proyecciones de la Comisión Chilena del Cobre (Cochilco), el consumo eléctrico de la minería del cobre aumentará un 20,2% entre 2025 y 2034, pasando de 27,6 TWh a 33,2 TWh. Este crecimiento supera ampliamente el incremento proyectado de la producción cuprífera, reflejando una industria cada vez más intensiva en energía.

Uno de los principales factores detrás de esta tendencia es el avance hacia la explotación de minerales sulfurados, cuyos procesos de concentración demandan mayores volúmenes de energía. Se estima que esta etapa representará cerca del 55% del consumo eléctrico total de la minería chilena durante la próxima década.

Asimismo, el creciente uso de agua de mar y plantas desalinizadoras para abastecer a las operaciones mineras del norte del país también está elevando los requerimientos energéticos de la industria. Cochilco proyecta que el consumo asociado a desalación e impulsión de agua aumentará cerca de un 60% hacia 2034.

La Región de Antofagasta continuará concentrando la mayor demanda energética minera del país, impulsada por la presencia de grandes operaciones de cobre y el desarrollo de nuevos proyectos. Según estimaciones, esta zona representará más de la mitad del consumo eléctrico minero nacional en los próximos años.

Frente a este escenario, la industria ha acelerado la incorporación de energías renovables en sus operaciones. Se proyecta que hacia 2030 aproximadamente el 98,6% de la electricidad utilizada por la minería del cobre provendrá de fuentes renovables, fortaleciendo los compromisos de descarbonización del sector.

Especialistas destacan que el desafío no solo estará en garantizar el suministro energético necesario para sostener el crecimiento de la producción minera, sino también en desarrollar infraestructura de transmisión, almacenamiento y generación que permita responder a la creciente demanda de manera eficiente y sostenible.

Con el avance de nuevos proyectos y la creciente demanda mundial de minerales críticos, Chile continúa consolidando su liderazgo minero regional, acompañado por un incremento sostenido en sus necesidades energéticas y una fuerte apuesta por la transición hacia una minería cada vez más limpia y eficiente.

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