Los accionistas de Frontera Energy, compañía petrolera y gasífera de Canadá que opera en Colombia, aprobaron la venta de los activos en producción y explotación de estos energéticos en Colombia a la empresa Parex. La transacción supera US$500 millones, sujeta a ajustes derivados de los acuerdos bajo los cuales esta compañía adquirió a su par. De concretarse, Parex, que es presidida por Imad Mohsen. se convertiría en la segunda petrolera más importante de Colombia, después de Ecopetrol. Las previsiones apuntan a que el acuerdo se complete en el segundo trimestre de 2026.
Por su parte, Frontera, una vez cerrado el acuerdo, pasaría a enfocarse en infraestructura energética, con activos como los Oleoductos de los Llanos Orientales y Puerto Bahía. En este último adelanta un proyecto de regasificación para traer gas desde el exterior junto con Ecopetrol, en el que la empresa es propietaria de la infraestructura, mientras que Ecopetrol operaría el punto de regasificación.
Según lo mencionado por Frontera, el negocio de infraestructura generó US$77 millones en flujo de caja en 2025. También señaló que en Puerto Bahía no solo habrá un punto de regasificación, sino además instalaciones para la importación de GLP o Gas Licuado de Petróleo.
Adicionalmente, los acuerdos requirieron la aprobación de al menos dos tercios de los votos de los accionistas. Tras esta aprobación, lo que resta es que Frontera Energy solicite ante la Corte Suprema de Columbia Británica, en Canadá, la autorización. La audiencia para la orden final está prevista para el 4 de mayo de 2026.
Finalmente, la empresa señaló que los accionistas aprobaron la reducción de la cuenta de capital de las acciones ordinarias por US$470 millones. Esto se hizo con el objetivo de habilitar una posible distribución a los accionistas mediante devolución de capital, asociada a los “ingresos netos en efectivo de la reorganización”.


