Fue inaugurada la nueva sede de la Agencia Nacional de Aduanas de México en Nuevo Laredo, Tamaulipas, un complejo estratégico que refuerza la capacidad operativa del principal cruce terrestre entre México y Estados Unidos y eleva los estándares de eficiencia para el comercio exterior. La inversión, por 4 mil millones de pesos, se traduce en infraestructura diseñada para atender mayores volúmenes de carga, optimizar procesos y fortalecer la competitividad logística de la región.
Logística de alto impacto para el comercio exterior
La nueva sede de la Agencia Nacional de Aduanas de México integra funciones administrativas y operativas en un solo punto, lo que reduce tiempos de despacho, mejora la coordinación logística y fortalece la operación de las cadenas de suministro. Este modelo beneficia de forma directa a empresas de manufactura, transporte y comercio internacional que operan bajo esquemas de alto flujo transfronterizo.
Nuevo Laredo concentra alrededor de 33 por ciento de la recaudación de las aduanas terrestres del país, lo que confirma su papel como nodo estratégico del intercambio comercial bilateral. La nueva infraestructura apunta a sostener ese liderazgo en un contexto marcado por el nearshoring y la relocalización de cadenas productivas hacia México.
Infraestructura para escalar operaciones
El complejo se desarrolla sobre un predio de 29 hectáreas con 320 mil metros cuadrados de construcción, con capacidad para más de mil personas en su edificio corporativo, además de áreas complementarias que fortalecen la operación aduanera. Su construcción generó empleos directos e indirectos, con impacto en la dinámica económica local y en el sector logístico.
A este proyecto se suman obras clave de conectividad, como la ampliación del Puente Nuevo Laredo III, que incrementará de ocho a 18 carriles para tránsito de carga, así como la ventaja competitiva de contar con el único cruce fronterizo con doble vía ferroviaria. Estas condiciones permiten operar economías de escala y reducir costos logísticos para empresas exportadoras e importadoras.
Desde una óptica empresarial, la nueva sede aduanera envía una señal de certidumbre y capacidad institucional para sostener el crecimiento del comercio exterior mexicano. En un escenario de mayor demanda logística, Nuevo Laredo fortalece su posición como plataforma estratégica para la industria instalada en México y su conexión con el mercado estadounidense.



