Concejo de Bogotá tomó decisión con línea 2 del metro de Bogotá tras caída en licitación

Tras el anuncio del alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, sobre la declaratoria desierta de la licitación correspondiente a la segunda línea del metro, el tema volvió a ocupar un lugar central en el debate del Concejo de la ciudad.

Durante una sesión de la Comisión de Hacienda, el concejal Rubén Torrado, del Partido de la U, solicitó la reactivación de la subcomisión de Vigilancia y Control, instancia creada para realizar seguimiento técnico, financiero y administrativo a este proyecto estratégico. El propósito de la iniciativa es evitar nuevos aplazamientos y reforzar los estándares de transparencia en las decisiones que se adopten a partir de ahora.

El pronunciamiento del mandatario distrital generó inquietud entre varios cabildantes, quienes expresaron su preocupación por los retrasos acumulados y por las consecuencias que estos tienen tanto en la planeación de la movilidad como en el manejo de los recursos públicos.

En este contexto, Torrado consideró que retomar el funcionamiento de la subcomisión permitiría ejercer un control más estricto sobre el proceso de estructuración de una nueva licitación, en un momento en el que el proyecto enfrenta un escenario de redefiniciones clave.

Para el concejal, la segunda línea del metro no puede entenderse como un simple trámite administrativo. Se trata de una obra de alto impacto que incide de manera directa en la calidad de vida de millones de ciudadanos, especialmente de quienes habitan en localidades como Suba y Engativá, sectores que históricamente han registrado altos niveles de congestión vehicular y extensos tiempos de desplazamiento. Desde esta perspectiva, cada retraso prolonga problemáticas estructurales de movilidad que afectan la productividad y el bienestar de la población.

Durante su intervención, Torrado advirtió que la ciudad no puede seguir asumiendo los costos derivados de procesos que no logran avanzar. Recordó que, en los últimos años, se han destinado recursos significativos a estudios técnicos, asesorías especializadas y equipos de estructuración, inversiones que pierden eficacia cuando las licitaciones no culminan en una adjudicación. A su juicio, este tipo de situaciones evidencia deficiencias en la planeación que deben ser corregidas mediante un mayor control institucional y una supervisión constante por parte del Concejo.

El cabildante también señaló que, desde esa corporación, se habían advertido previamente los riesgos que rodeaban la licitación de la segunda línea del metro. En ese sentido, explicó que la decisión de replantear el proceso y avanzar hacia una nueva convocatoria, esta vez con alcance internacional, supone un ajuste sustancial al cronograma original. De acuerdo con lo expuesto, la adjudicación que inicialmente estaba prevista para 2024 ahora se proyecta para el primer trimestre de 2027, lo que implica un aplazamiento cercano a los tres años.

La propuesta de reactivar la subcomisión de Vigilancia y Control fue respaldada por varios concejales, quienes coincidieron en la necesidad de fortalecer los mecanismos de seguimiento para evitar que el proyecto continúe acumulando demoras.

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