Schneider Electric inauguró su Campus Querétaro, un complejo industrial desarrollado con una inversión cercana a los 3,600 millones de pesos mexicanos para ampliar su capacidad de fabricación de soluciones de distribución eléctrica y equipos destinados a infraestructura energética crítica. La instalación busca atender la creciente demanda de la industria, los centros de datos y los proyectos de infraestructura eléctrica en México, Estados Unidos y Canadá.
El campus cuenta con aproximadamente 115,000 metros cuadrados de superficie productiva distribuidos en tres plantas, de las cuales dos ya están operativas. La expansión forma parte de la estrategia de la compañía para fortalecer su presencia manufacturera en México y consolidar su cadena de suministro regional, en un contexto de crecimiento de las necesidades de electrificación, automatización y digitalización.
Tres plantas para atender la demanda de infraestructura energética
Las instalaciones están orientadas a la fabricación de soluciones para distribución eléctrica, equipos para infraestructura crítica y proyectos especializados de ingeniería bajo pedido, conocidos como engineer-to-order. Estas tecnologías permiten atender requerimientos específicos de clientes industriales que necesitan ampliar sus instalaciones, modernizar sus procesos y garantizar la continuidad de sus operaciones.
La expansión también responde al crecimiento de los centros de datos y de la infraestructura digital, sectores que requieren sistemas eléctricos confiables para mantener la disponibilidad de sus servicios. La demanda de estas instalaciones impulsa la necesidad de contar con equipos de distribución, automatización y gestión energética capaces de acompañar proyectos de mayor escala.
Luis D’Acosta, presidente de Schneider Electric para México y Centroamérica, destacó que el campus fortalecerá la capacidad de la empresa para atender el crecimiento de la industria y la economía digital. Por su parte, Kelly Becker, presidenta de Operaciones para Norteamérica, señaló que México ocupa una posición estratégica dentro de la red de manufactura y suministro de la compañía.
Proyecto prevé más de 4,000 empleos directos
La expansión contempla generar más de 4,000 empleos directos hacia finales de 2027, además de aproximadamente 8,000 puestos de trabajo indirectos. Estas oportunidades estarán vinculadas con las actividades de manufactura, ingeniería, operación de instalaciones y servicios relacionados con la cadena de suministro.
El desarrollo también abre oportunidades para proveedores industriales y empresas especializadas que participen en el suministro de componentes, servicios técnicos y soluciones vinculadas con las operaciones del campus. La disponibilidad de talento calificado y la infraestructura industrial de Querétaro fueron factores considerados por la compañía para desarrollar el proyecto en el estado.
Con la inauguración, Schneider Electric alcanza 12 plantas de manufactura en México, donde mantiene operaciones desde 1945. La nueva infraestructura amplía su capacidad de producción y refuerza su participación en el abastecimiento de equipos para clientes de Norteamérica y Centroamérica.
Querétaro refuerza su posición como polo manufacturero
La puesta en marcha del campus fortalece el papel de Querétaro como centro de inversión industrial, gracias a su ecosistema de proveedores, disponibilidad de personal especializado y conectividad con otros mercados manufactureros.
Para Schneider Electric, la expansión permitirá acercar la fabricación de tecnologías energéticas a clientes que desarrollan proyectos industriales y digitales en la región. La inversión también responde a la necesidad de fortalecer las cadenas de suministro y ampliar la disponibilidad de equipos utilizados en instalaciones eléctricas críticas.
Con sus tres plantas y una superficie productiva aproximada de 115,000 metros cuadrados, el Campus Querétaro se incorpora a la estrategia de crecimiento regional de la empresa. La evolución de la demanda de centros de datos, automatización y electrificación será un factor clave para el aprovechamiento de la capacidad instalada y el cumplimiento de las metas de empleo previstas para 2027.



