PERUMIN 38 debatirá medidas para acelerar la inversión minera y fortalecer las regiones

La próxima edición de PERUMIN 38 pondrá en agenda la agilización de permisos, la coordinación entre el Estado y las empresas, y la generación de condiciones para impulsar nuevas inversiones mineras en el Perú. La convención se realizará del 20 al 24 de septiembre de 2027 en Arequipa y buscará promover propuestas que permitan aprovechar el potencial del sector y ampliar su contribución al desarrollo regional.

Víctor Gobitz, presidente del Comité Organizador de la Convención Minera, adelantó que uno de los principales desafíos será convertir la cartera de proyectos del país, especialmente en cobre, en nuevas oportunidades de inversión y crecimiento económico. Esta cartera supera los US$ 60.000 millones, por lo que su desarrollo requerirá una mayor articulación institucional y mecanismos que faciliten la ejecución de iniciativas.

Agilización de permisos y coordinación empresarial

Uno de los ejes centrales de la Cumbre Minera será la revisión de los procedimientos administrativos relacionados con las licencias y los permisos. El objetivo será analizar alternativas para contar con procesos más ágiles que permitan avanzar en el desarrollo de proyectos sin perder de vista las exigencias aplicables a la actividad minera.

Gobitz señaló que las inversiones del sector implican montos elevados, riesgos importantes y plazos prolongados. Frente a este escenario, consideró necesario que las empresas identifiquen oportunidades de colaboración y desarrollen sinergias que contribuyan a facilitar sus proyectos.

La coordinación entre las distintas entidades públicas también será fundamental para mejorar las condiciones de ejecución. Una mayor articulación permitiría abordar los obstáculos que enfrentan las iniciativas mineras y aprovechar de manera más eficiente el potencial de la cartera de inversiones.

Formalización económica y desarrollo regional

PERUMIN 38 ampliará el debate más allá de los asuntos estrictamente mineros para abordar desafíos económicos y sociales del país. Entre los temas previstos destacan la integración, la formalización y el desarrollo regional, aspectos que requieren la participación conjunta del Estado, el sector privado, la academia y la sociedad.

Durante su intervención, Gobitz advirtió que la informalidad no es un problema exclusivo de la minería de pequeña escala, sino una situación que afecta al conjunto de la economía peruana. En ese contexto, recordó que más del 70% de la población económicamente activa trabaja en condiciones de informalidad, lo que limita su acceso al sistema financiero y puede afectar su seguridad económica durante la jubilación.

La discusión buscará promover una perspectiva más amplia sobre la formalización, considerando su impacto en la productividad, las oportunidades laborales y el desarrollo de las regiones. De esta manera, la convención aspira a impulsar propuestas que puedan trascender al sector extractivo y contribuir a mejorar las condiciones económicas del país.

Infraestructura minera como motor de las regiones

Otro de los puntos relevantes será el aporte de la minería al desarrollo territorial, especialmente a través de la infraestructura asociada a sus operaciones. Al tratarse de una actividad que se desarrolla principalmente fuera de Lima, su presencia genera oportunidades para fortalecer la conectividad y dinamizar las economías regionales.

La convención buscará visibilizar la importancia de vincular las inversiones mineras con una visión de desarrollo regional, promoviendo una mayor coordinación entre las empresas, las autoridades y otros actores del territorio.

En ese sentido, el desafío no se limita a acelerar la aprobación de proyectos, sino también a generar condiciones para que las inversiones contribuyan al crecimiento económico y a mayores oportunidades para las poblaciones de las zonas donde se desarrolla la actividad.

Con estos ejes, PERUMIN 38 buscará consolidarse como un espacio de diálogo para plantear soluciones a los principales obstáculos que enfrenta la inversión minera peruana. La expectativa será convertir las discusiones en propuestas que permitan impulsar nuevos proyectos, fortalecer la formalización y promover un desarrollo regional más integrado.

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