El Niño alcanza nivel muy fuerte y amenaza a Colombia hasta 2027

El fenómeno de El Niño continúa intensificándose en el océano Pacífico ecuatorial y ya alcanza una categoría de intensidad muy fuerte, según las proyecciones de la Universidad de Columbia citadas por Valora Analitik. Las anomalías de temperatura en la zona central y oriental del Pacífico ecuatorial superaron los 3 °C durante cinco semanas consecutivas, una persistencia que mantiene la atención de los especialistas por sus posibles efectos sobre las lluvias, las temperaturas y la disponibilidad de agua.

Las proyecciones apuntan a que las altas temperaturas y la reducción de las precipitaciones podrían prolongarse hasta mayo de 2027, mientras que las lluvias comenzarían a recuperarse gradualmente entre abril y junio de ese año. El comportamiento del fenómeno dependerá de su evolución durante los próximos meses, así como de la intensidad y duración de las anomalías oceánicas y atmosféricas.

Agricultura colombiana, entre los sectores más vulnerables

Uno de los principales riesgos se concentra en la producción agropecuaria. Según la información recogida por Valora Analitik, el 72 % de la agricultura colombiana depende del agua de lluvia, lo que incrementa su exposición ante periodos prolongados de déficit hídrico.

Una disminución de las precipitaciones podría reducir las áreas de cultivo, afectar los rendimientos y provocar pérdidas de cosechas. Entre los productos que podrían enfrentar mayores impactos figuran el plátano, la yuca, la caña de azúcar, la papa y el arroz, debido a su relevancia dentro de las áreas sembradas del país.

La ganadería también podría experimentar dificultades por la menor disponibilidad de agua y alimentos para los animales. Entre los riesgos señalados se encuentran la reducción de la producción de leche y el aumento de la mortalidad del ganado por desnutrición y falta de agua. Asimismo, los cambios en los niveles de los ríos y el deterioro de los ecosistemas podrían repercutir en la actividad pesquera.

El sector energético enfrenta presión por los embalses

El sistema eléctrico colombiano también se encuentra expuesto a los efectos del fenómeno climático. Las temperaturas elevadas y la disminución de las lluvias pueden reducir los niveles de los embalses, limitando la capacidad de generación de las centrales hidroeléctricas, que tienen un papel relevante en el abastecimiento eléctrico nacional.

Ante una menor disponibilidad de generación hidráulica, el sistema podría requerir una mayor participación de las centrales térmicas para cubrir la demanda. Sin embargo, esta alternativa plantea desafíos adicionales debido a la necesidad de contar con suficiente gas natural para operar.

La dependencia de las importaciones de gas para complementar el abastecimiento nacional constituye un factor de vulnerabilidad, ya que una mayor demanda de generación térmica podría elevar la presión sobre el suministro y los costos del sistema energético.

Inflación y crecimiento económico, entre los riesgos

Los efectos de El Niño podrían extenderse más allá de los sectores productivos y alcanzar el comportamiento de la economía colombiana. Una menor oferta de alimentos, combinada con mayores costos de producción y transporte, podría generar presiones sobre los precios al consumidor.

El impacto sobre el crecimiento económico dependerá de la magnitud de las pérdidas agropecuarias, la evolución del sistema eléctrico y la capacidad de respuesta de las autoridades y los sectores productivos. En este contexto, la duración del fenómeno será un factor determinante para dimensionar sus consecuencias.

Las proyecciones mantienen la atención sobre la necesidad de fortalecer la gestión del agua, la planificación agrícola y la preparación del sistema energético frente a escenarios de temperaturas extremas y precipitaciones por debajo de lo habitual. La evolución de El Niño durante los próximos meses será clave para establecer el alcance de sus efectos en Colombia.

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