Antofagasta Minerals registró una producción de 151.900 toneladas de cobre fino durante el tercer trimestre de 2026, lo que representa un incremento del 7% respecto del trimestre anterior y su mejor resultado trimestral en lo que va del año. Con este desempeño, la compañía minera chilena acumuló 436.900 toneladas entre enero y septiembre, aunque el volumen continúa un 8,3% por debajo del registrado durante el mismo periodo de 2025.
La recuperación trimestral estuvo impulsada principalmente por Minera Los Pelambres, cuya producción aumentó tras las interrupciones ocasionadas por las condiciones meteorológicas adversas de julio en la Región de Coquimbo. La operación logró retomar sus actividades de manera segura y despachar inventarios de concentrado acumulados durante el trimestre anterior, contribuyendo al resultado consolidado del grupo.
Iván Arriagada, presidente ejecutivo de Antofagasta Minerals, destacó que el aumento de la producción se consiguió pese a las dificultades operacionales registradas durante el año. El ejecutivo también subrayó los resultados en materia de seguridad y salud laboral, señalando que la compañía acumula más de cinco años sin accidentes fatales en sus operaciones.
En cuanto a las perspectivas para el cierre de 2026, la minera mantuvo su estimación de producción anual de cobre entre 625.000 y 655.000 toneladas. Para alcanzar ese rango, la compañía deberá incrementar su producción durante el cuarto trimestre, apoyándose en la recuperación de Los Pelambres y en el desempeño de sus otras operaciones.
El balance acumulado todavía refleja dificultades en algunas faenas. Durante los primeros nueve meses del año, la producción de cobre de Centinela alcanzó 143.900 toneladas, una disminución del 19% frente al mismo periodo de 2025. La variación responde a una menor contribución tanto de Centinela Concentrados como de Centinela Cátodos, asociada a menores leyes minerales y a una reducción de las recuperaciones, de acuerdo con el reporte de la compañía.
Por su parte, Los Pelambres acumuló 213.100 toneladas de cobre entre enero y septiembre, aproximadamente un 1% menos que en igual periodo del año anterior. Sin embargo, su desempeño durante el tercer trimestre mostró una recuperación importante, y la empresa espera que mejores leyes de cobre y un mayor volumen de procesamiento contribuyan a fortalecer los resultados hacia finales de año.
En otros metales, Antofagasta Minerals produjo 44.300 onzas de oro y 2.900 toneladas de molibdeno durante el tercer trimestre. En el acumulado anual, la producción alcanzó 137.100 onzas de oro y 9.000 toneladas de molibdeno, cifras inferiores a las registradas en los primeros nueve meses de 2025.
La empresa también actualizó sus perspectivas de costos. El costo de caja antes de créditos por subproductos se situó en US$2,73 por libra de cobre durante el tercer trimestre, un 7,1% menos que en el periodo anterior. No obstante, para el conjunto de 2026 elevó su previsión a un rango de US$2,60 a US$2,70 por libra, frente a la estimación previa de US$2,40 a US$2,60, debido principalmente al encarecimiento internacional del diésel. La proyección de costos netos de caja se mantuvo entre US$1,15 y US$1,35 por libra.
De cara a 2027, Antofagasta Minerals proyecta una producción de entre 630.000 y 690.000 toneladas de cobre. La estimación considera mejores leyes minerales en Los Pelambres, que compensarían parcialmente la disminución prevista en las leyes de la línea de sulfuros de Centinela. La compañía presentará sus proyecciones de costos y gastos de capital para el próximo año en su informe correspondiente al cuarto trimestre.
El crecimiento futuro también dependerá del avance de los proyectos de expansión en Centinela y Los Pelambres. Según la empresa, ambas iniciativas se encuentran en sus fases finales de construcción y mantienen como objetivo completar sus principales etapas y avanzar hacia la puesta en marcha durante 2027. Estas inversiones forman parte de una estrategia para incrementar la producción del grupo en aproximadamente un 30% hacia finales de la década.
La evolución de Antofagasta Minerals refleja los desafíos que enfrenta la minería del cobre en Chile: compensar la disminución de las leyes minerales, controlar los costos operacionales y mantener la continuidad productiva mientras se desarrollan nuevas instalaciones. El resultado del último trimestre de 2026 será determinante para evaluar el cumplimiento de las metas anuales y la capacidad de la compañía para sostener su crecimiento en los próximos años.



