El Instituto de Ingenieros de Minas del Perú (IIMP) inició las actividades preparatorias de PERUMIN 38, con una propuesta orientada a integrar proyectos mineros cercanos para impulsar las inversiones, mejorar la eficiencia operativa y promover el desarrollo económico de las regiones. La convención se realizará del 20 al 24 de septiembre de 2027 en Arequipa, bajo el lema «Integración y formalización para el desarrollo regional».
La iniciativa busca fortalecer la coordinación entre empresas mineras, el Estado, la academia y las comunidades, con el propósito de convertir el potencial geológico del Perú en oportunidades de competitividad territorial. Según Luis Miguel Incháustegui, presidente de Rumbo a PERUMIN, el desafío no consiste únicamente en disponer de reservas de minerales estratégicos para la transición energética, sino también en desarrollar condiciones que permitan aprovecharlas y generar beneficios sostenibles para las regiones.
Uno de los principales ejes de la propuesta es promover sinergias operativas y logísticas entre proyectos ubicados en zonas próximas. La articulación permitiría compartir infraestructura y servicios, optimizar el uso de recursos y generar economías de escala, factores que podrían contribuir a mejorar la viabilidad económica de las inversiones y reducir la huella ambiental de las operaciones.
Como ejemplo, Incháustegui mencionó los proyectos Michiquillay, Galeno, Conga y La Granja, en Cajamarca, junto con Cañariaco, ubicado en Lambayeque. La propuesta plantea evaluar cómo la proximidad geográfica de estas iniciativas puede convertirse en una ventaja para coordinar servicios, logística y otras necesidades operativas, en lugar de desarrollar cada proyecto de manera aislada.
La integración también podría contribuir a mejorar la planificación de la infraestructura necesaria para la actividad minera. La coordinación entre proyectos permitiría evaluar soluciones compartidas para el transporte de materiales, el abastecimiento de insumos y el acceso a servicios, aunque la viabilidad de cada alternativa dependerá de las características técnicas, económicas, ambientales y sociales de las operaciones involucradas.
Otro componente central de la agenda será la formalización de la minería artesanal, considerada por el IIMP como un factor necesario para avanzar en el ordenamiento de la actividad y fortalecer el desarrollo socioeconómico regional. La propuesta plantea que la presión internacional por acelerar la producción de minerales críticos debe acompañarse de medidas que permitan incorporar a los pequeños productores a un marco formal y promover mejores condiciones para el sector.
Como parte de la preparación de PERUMIN 38, el IIMP organizará entre cinco y seis conferencias técnicas y regionales, además de elaborar estudios sobre integración de proyectos y formalización minera. Los resultados serán presentados durante la convención de 2027 y servirán para profundizar la discusión sobre los mecanismos que podrían facilitar nuevas inversiones y una mayor articulación territorial.
La propuesta se enmarca en un escenario de creciente demanda internacional de cobre y otros minerales necesarios para la electrificación, las energías renovables y las tecnologías vinculadas con la transición energética. Para el Perú, avanzar en la coordinación de proyectos representa una oportunidad para aprovechar sus recursos minerales, siempre que se atiendan los desafíos de infraestructura, gestión ambiental, relacionamiento comunitario y formalización.
Con esta agenda, el IIMP busca posicionar la integración minera como una herramienta para impulsar inversiones y generar economías de escala, con beneficios potenciales para la competitividad y el desarrollo regional. La discusión continuará durante las actividades previas a PERUMIN 38, donde se espera profundizar en propuestas que permitan convertir el potencial minero en oportunidades de desarrollo territorial.



