El proyecto Parque Fotovoltaico Monterrico Solar avanzó en su tramitación tras la aprobación de su Declaración de Impacto Ambiental (DIA) por parte de la Comisión de Evaluación Ambiental de Ñuble. La iniciativa contempla una inversión de US$306 millones y se desarrollará en las comunas de Chillán y Coihueco, incorporando nueva capacidad de generación renovable al Sistema Eléctrico Nacional.
La infraestructura estará conformada por 404.433 paneles solares, con una capacidad instalada de 248,73 MWp y una potencia nominal de 200 MW. La energía generada será inyectada al Sistema Eléctrico Nacional, contribuyendo a ampliar la participación de fuentes renovables dentro de la matriz energética chilena.
Uno de los componentes relevantes del proyecto será su sistema de almacenamiento mediante baterías, diseñado con una potencia máxima de 200 MW y una capacidad de almacenamiento de hasta seis horas. Esta infraestructura permitirá gestionar parte de la energía producida por la planta y aportar mayor flexibilidad al sistema eléctrico.
El proyecto también contempla la infraestructura necesaria para conectar la generación al sistema eléctrico. De acuerdo con los antecedentes de su evaluación ambiental, se considera una línea de transmisión de 220 kV de aproximadamente 12,3 kilómetros, que permitirá transportar la energía hasta la subestación Monterrico.
En materia de empleo, la iniciativa proyecta alcanzar hasta 400 trabajadores durante la etapa de construcción, mientras que durante su operación se estiman alrededor de 20 puestos de trabajo. Para la fase de cierre, el proyecto contempla cerca de 200 empleos asociados a las actividades correspondientes.
La evaluación ambiental incluyó además un proceso de participación ciudadana. Según los antecedentes oficiales, se recibieron 93 solicitudes de personas naturales y dos de personas jurídicas, junto con la realización de cinco actividades presenciales relacionadas con el proyecto.
Como parte de los compromisos ambientales voluntarios, Monterrico Solar incorporará medidas de seguimiento de avifauna, monitoreo de ruido, capacitación para la protección de fauna silvestre, contratación de mano de obra local, acciones de seguridad vial y medidas de resguardo arqueológico y paleontológico.
Con la aprobación de la DIA, el proyecto supera una etapa relevante de su tramitación ambiental y queda en condiciones de continuar con las siguientes fases necesarias para su desarrollo. La iniciativa tendrá una vida útil estimada de 35 años, consolidándose como una nueva infraestructura de generación y almacenamiento de energía renovable para la Región de Ñuble.



