Las empresas eléctricas del norte y centro del país fortalecen sus mecanismos de prevención ante un eventual Fenómeno El Niño, priorizando la protección de líneas, subestaciones y demás infraestructura que podría verse afectada por lluvias intensas y otros eventos naturales.
Entre las principales acciones se encuentra el reforzamiento de los planes de contingencia para responder ante posibles interrupciones ocasionadas por huaicos, desbordes de ríos, inundaciones o fuertes vientos. Estas medidas buscan reducir el impacto de las emergencias sobre las redes de distribución y transmisión.
La estrategia también contempla disponer de personal técnico, maquinaria, grupos electrógenos y cuadrillas de respuesta rápida, recursos que permitirían atender daños y acelerar la recuperación del servicio en las zonas eventualmente afectadas.
Otro componente relevante es la vigilancia preventiva de las instalaciones ubicadas en sectores vulnerables, como cuencas, laderas y cauces de ríos. La identificación anticipada de estos puntos permite establecer prioridades y adoptar medidas antes de que se produzcan situaciones críticas.
Asimismo, las empresas deben mantener coordinación con las autoridades y organismos encargados de la gestión de emergencias, con el propósito de articular la respuesta y priorizar instalaciones esenciales, entre ellas hospitales, centros de salud, comisarías y sistemas de abastecimiento de agua.
Con estas acciones, el sector eléctrico busca elevar su capacidad de prevención y respuesta frente a escenarios climáticos adversos, reduciendo los riesgos para la infraestructura y procurando mantener la continuidad de un servicio considerado estratégico para la población y la economía.


