Colombia prepara un esquema de ahorro de energía eléctrica para enfrentar los posibles efectos del fenómeno de El Niño, en un escenario de presión sobre el sistema energético nacional. La Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG) plantea que las medidas tengan una aplicación diferenciada según los estratos socioeconómicos.
El llamado al ahorro parte de la necesidad de preservar los recursos disponibles para garantizar el abastecimiento durante el periodo de mayores temperaturas y menor disponibilidad hídrica. La CREG señaló que la energía que se logre ahorrar actualmente será determinante para contar con mayores reservas en las etapas más críticas del fenómeno climático.
Uno de los elementos centrales de la propuesta es que el esquema no aplicaría de la misma manera para todos los hogares. La metodología contempla diferencias de acuerdo con el estrato socioeconómico, con el propósito de distribuir los esfuerzos de reducción del consumo de manera proporcional.
La medida también incorpora una consideración especial para las personas afectadas por el sismo registrado en Colombia el pasado 10 de agosto. Según la propuesta, los hogares damnificados por la emergencia no serían impactados por las medidas de ahorro que se establezcan, teniendo en cuenta las condiciones particulares que enfrentan como consecuencia del evento.
El plan se plantea en momentos en que el sistema eléctrico colombiano enfrenta el desafío de mantener un suministro confiable ante un escenario climático adverso. El comportamiento de los embalses, la generación hidroeléctrica y térmica y la evolución de la demanda serán factores determinantes durante los próximos meses.
El ahorro energético también busca reducir los llamados consumos innecesarios en los hogares. Entre las recomendaciones que acompañan esta estrategia se encuentran controlar el uso del aire acondicionado, mantener una temperatura adecuada y evitar consumos silenciosos de electricidad cuando los equipos no se encuentran en uso.
La CREG busca así que la respuesta frente al ‘Super Niño’ combine medidas regulatorias con acciones voluntarias de los usuarios, de manera que el sistema pueda enfrentar eventuales periodos de mayor presión sin afectar la continuidad del servicio.
El alcance definitivo de las medidas dependerá de la evolución de las condiciones climáticas y energéticas del país, así como de las decisiones regulatorias que adopten las autoridades durante esta etapa de prevención.


