Cundinamarca avanza en la incorporación de energía solar para el funcionamiento de sus sistemas de abastecimiento de agua, con un proyecto que permitirá alimentar parte de la operación de los acueductos mediante generación fotovoltaica. La iniciativa fue puesta en marcha en el municipio de Jerusalén y busca reducir los costos asociados al bombeo permanente del agua.
La Gobernación de Cundinamarca destinó $950 millones para la instalación del sistema fotovoltaico, mientras que otros $637 millones fueron aportados con apoyo de la Secretaría de Energías y Minería Sostenible. En total, la inversión supera los $1.587 millones para incorporar generación renovable a la infraestructura de abastecimiento.
Energía solar cubrirá parte de la demanda
El sistema permitirá cubrir aproximadamente el 60% de la demanda energética del acueducto mediante generación solar. Esta reducción en el consumo de electricidad convencional permitiría disminuir los costos de operación asociados al funcionamiento de los equipos de bombeo.
La necesidad de utilizar sistemas de bombeo responde a las condiciones geográficas de algunos acueductos veredales, cuyas bocatomas se encuentran por debajo del nivel de las viviendas y comunidades que reciben el servicio. Por ello, el agua debe ser impulsada de manera permanente para garantizar su distribución.
El proyecto contempla además la posibilidad de comercializar los excedentes de energía que se generen una vez completada la conexión correspondiente. De esta manera, la electricidad que no sea utilizada directamente por el sistema podría convertirse en una fuente adicional de ingresos.
Instalarán 70 paneles solares en Jerusalén
Como parte de la iniciativa se instalarán 70 paneles solares, infraestructura que permitirá aprovechar el recurso solar disponible en el municipio de Jerusalén. La generación estará vinculada directamente con las necesidades energéticas de los sistemas de agua.
La Gobernación también informó que el parque solar ubicado en la vereda Andorra tendrá una capacidad cercana a 40 kWp y contará con paneles monocristalinos de 720 Wp, un inversor trifásico y un sistema de monitoreo remoto. La energía generada será inyectada a la red para compensar parte del consumo eléctrico de la administración departamental en Bogotá.
La experiencia se suma a la comunidad energética implementada para los municipios de Jerusalén, Guataquí y Nariño, donde Empresas Públicas de Cundinamarca incorporó paneles solares para reducir el consumo de energía convencional y mejorar la eficiencia del sistema de agua potable.
Transición energética llega a los sistemas de agua
La incorporación de generación solar al servicio de acueducto representa una aplicación directa de las energías renovables en infraestructura básica. Al reducir el consumo convencional, el proyecto busca mejorar la eficiencia de los sistemas que requieren electricidad de manera continua para garantizar el suministro de agua.
El modelo también abre la posibilidad de replicar soluciones similares en otros acueductos rurales que enfrenten altos costos energéticos debido a sus necesidades de bombeo.
Con estas inversiones, Cundinamarca avanza en la integración de energía renovable, infraestructura hídrica y eficiencia operativa, con el objetivo de reducir costos y fortalecer la sostenibilidad de los sistemas que abastecen de agua a las comunidades del departamento.


