El desarrollo de yacimientos no convencionales mediante la técnica de fracking podría permitir a Colombia recuperar su autosuficiencia en gas natural, incrementar la producción de petróleo y generar más de US$3.000 millones anuales en exportaciones, según estimaciones presentadas por Corficolombiana con base en cifras del Ministerio de Hacienda y Ecopetrol.
De acuerdo con las proyecciones, el aprovechamiento de estos recursos permitiría aumentar la producción petrolera del país entre 200.000 y 300.000 barriles diarios adicionales frente a los niveles actuales. Además, el desarrollo de los yacimientos podría contribuir a cubrir las necesidades de gas natural del mercado interno y reducir la dependencia de las importaciones.
Fracking podría fortalecer las finanzas públicas
Corficolombiana también estima que una mayor actividad en el sector de hidrocarburos generaría ingresos adicionales para el Estado a través de impuestos, rentas, dividendos de Ecopetrol y regalías.
Estos recursos podrían representar entre 1,5 % y 4,5 % del PIB, ampliando el espacio fiscal del país y generando mayores recursos para inversión pública y atención de diferentes necesidades nacionales.
El desarrollo de los yacimientos no convencionales también tendría un impacto sobre el empleo. Según las estimaciones citadas, el sector podría generar alrededor de 20.000 nuevos puestos de trabajo asociados a las actividades de exploración y producción.
Colombia busca reducir dependencia del gas importado
Uno de los principales argumentos planteados a favor del desarrollo de los recursos no convencionales está relacionado con la situación actual del mercado de gas natural.
Colombia comenzó a importar gas desde diciembre de 2024 para atender la demanda de sectores como los hogares, pequeños comercios, industrias, transporte y refinerías. Esta situación implica mayores costos, debido a que el gas importado tiene un precio superior al de la producción nacional.
En este escenario, el desarrollo de nuevas reservas permitiría fortalecer la oferta nacional y reducir progresivamente la dependencia de proveedores externos.
Experiencias de Estados Unidos y Argentina
Corficolombiana también tomó como referencia las experiencias de Estados Unidos y Argentina, países que han desarrollado ampliamente sus recursos no convencionales.
En Estados Unidos, el fracking llegó a representar cerca del 70 % de la producción petrolera y estuvo acompañado por una importante generación de empleo, además de una reducción de los costos del gas y mejoras en la competitividad industrial.
En Argentina, el desarrollo de Vaca Muerta ha permitido incrementar significativamente la producción de petróleo y gas. El yacimiento representa actualmente alrededor del 69 % de la producción petrolera del país y se proyecta que pueda contribuir al crecimiento económico durante los próximos años.
Retos ambientales y regulatorios
El desarrollo del fracking también plantea desafíos relacionados con la protección ambiental y la gestión de riesgos. Frente a ello, Corficolombiana señala que Colombia cuenta con más de una década de avances regulatorios, ambientales y tecnológicos relacionados con los yacimientos no convencionales.
Entre las herramientas mencionadas se encuentran medidas para la protección de los recursos hídricos, monitoreo sísmico, integridad de los pozos, evaluación de impactos acumulativos y gestión de responsabilidades ambientales a largo plazo.
La discusión sobre el fracking vuelve así al centro del debate energético colombiano, en un momento en que el país enfrenta una menor disponibilidad de gas nacional y una creciente necesidad de importaciones.
Para sus promotores, el desarrollo de los yacimientos no convencionales podría convertirse en una alternativa para recuperar la seguridad energética, generar nuevas fuentes de ingresos y fortalecer las exportaciones. Sin embargo, su eventual implementación continuará dependiendo de las decisiones regulatorias, ambientales y de política energética que adopte el país.


