Estudio cuestiona aporte efectivo de la generación diésel al sistema eléctrico chileno

Chile mantiene una importante capacidad de generación eléctrica a diésel que, pese a ser considerada infraestructura de respaldo, presenta una utilización efectiva muy limitada. Así lo advierte un estudio elaborado por el Instituto Sistemas Complejos de Ingeniería (ISCI) para Fundación Chile Sustentable, que plantea revisar el papel de estas centrales en el sistema eléctrico y los mecanismos mediante los cuales reciben pagos por capacidad.

El análisis señala que en 2025 Chile contaba con 3.862 MW de capacidad de generación diésel, equivalente a cerca del 8% de la capacidad instalada del Sistema Eléctrico Nacional (SEN). Sin embargo, en condiciones normales estas centrales son utilizadas, en promedio, solo alrededor del 10% de su capacidad.

Incluso durante 2021, identificado como el año de mayor utilización de generación diésel, el 80% del tiempo en que estas centrales fueron despachadas la potencia utilizada no superó los 360 MW, menos del 10% de la capacidad disponible. Durante el apagón nacional del 25 de febrero de 2025, considerado un escenario de emergencia, se activó como máximo el 24% de la capacidad diésel disponible, equivalente a aproximadamente 895 MW.

Capacidad instalada versus disponibilidad real

Uno de los principales cuestionamientos del estudio es la diferencia entre la capacidad instalada y la capacidad que realmente podría estar disponible ante una situación de estrés del sistema. Según los antecedentes analizados por ISCI, la capacidad logística para abastecer de diésel a estas centrales alcanza aproximadamente 3.500 m³ diarios. Sin embargo, operar simultáneamente todas las unidades a plena carga durante un día requeriría cerca de 25.000 m³, más de siete veces la capacidad logística existente.

A esta limitación se suma que algunas centrales no cuentan con contratos de suministro de combustible, lo que podría generar una vulnerabilidad adicional precisamente en los momentos en que estas instalaciones deberían cumplir su función de respaldo.

El estudio advierte que el actual mecanismo de pagos por capacidad reconoce a estas unidades como recursos firmes y disponibles. Esta situación podría estar sobreestimando su aporte efectivo a la confiabilidad del sistema y generando pagos que no reflejan adecuadamente su disponibilidad real.

Baterías podrían sustituir parte del respaldo

El análisis también identifica oportunidades para reemplazar progresivamente parte de la generación diésel mediante tecnologías de almacenamiento. Más del 70% de los llamados a operación de centrales diésel registrados en 2021 tuvieron una duración inferior a cinco horas, lo que permitiría que una parte importante de estos requerimientos sea cubierta mediante sistemas de almacenamiento de respuesta rápida.

Bajo un escenario conservador, el estudio estima que sustituir con baterías los eventos de respaldo de corta duración podría reducir la necesidad de capacidad diésel hasta aproximadamente 400 MW.

Para Fundación Chile Sustentable, el desafío consiste en determinar qué parte de la capacidad diésel continúa siendo realmente necesaria, cuánto paga actualmente el sistema por mantenerla disponible y qué tecnologías pueden asumir progresivamente sus funciones. El objetivo sería reducir pagos ineficientes, contener los costos de la electricidad y orientar los incentivos hacia soluciones más limpias y eficientes.

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