Industrias Peñoles fortalece programas de conservación de la biodiversidad en México

Industrias Peñoles continúa fortaleciendo sus programas de protección ambiental y conservación de la biodiversidad en las regiones donde desarrolla sus operaciones mineras y metalúrgicas. La estrategia contempla acciones de reforestación, recuperación de suelos, protección de especies nativas y monitoreo de flora y fauna.

Uno de los principales componentes de esta estrategia es la reproducción y plantación de especies nativas. La compañía cuenta con viveros propios en entidades como Coahuila, Durango, Sonora, Estado de México, Guerrero y Zacatecas. El vivero ubicado en La Laguna tiene capacidad para producir hasta 200 mil árboles al año, entre especies como mezquite y huizache.

La empresa también desarrolla programas específicos para conservar especies de flora endémica y aquellas que se encuentran en alguna categoría de riesgo. Entre las especies protegidas se encuentran la noa, el cardón, el bonete, la pitaya y la biznaga burra, representativas de los ecosistemas del desierto chihuahuense.

Reforestación y recuperación de ecosistemas

Las acciones de restauración forman parte del ciclo de vida de las operaciones mineras. Durante la preparación de los sitios, la empresa realiza el rescate y traslado de ejemplares vegetales hacia áreas seguras, mientras que en las etapas de cierre se contempla la replantación de especies nativas para contribuir a la recuperación de los terrenos intervenidos.

Un ejemplo se encuentra en Asunción, Chihuahua, donde, en terrenos de la antigua mina Bismark, se han plantado más de 80 mil especímenes, con una supervivencia general de aproximadamente 76 %. En Cuencamé, Durango, otro programa permitió plantar más de 20 mil individuos de especies como lechuguilla, maguey, nopal, cardenche y candelilla en una superficie de 131 hectáreas.

En años anteriores, Peñoles también reportó la reforestación de 131 hectáreas en Cuencamé, donde fueron distribuidas 20.036 plantas mediante trabajos de preparación del terreno, fertilización y establecimiento de estructuras para favorecer la captación de agua.

Protección de flora y fauna

La estrategia ambiental de Peñoles contempla además la protección y reubicación de especies de flora y fauna presentes en sus zonas de operación. Antes de iniciar nuevos proyectos, la compañía realiza evaluaciones de impacto ambiental y estudios de línea base para identificar especies protegidas y establecer medidas de mitigación.

La empresa mantiene también áreas destinadas a la conservación de vida silvestre. En Cuencamé, Durango, cuenta con una reserva ecológica de 50 hectáreas avalada por la autoridad ambiental, donde se protegen ejemplares de distintas especies de fauna.

Estas medidas incluyen actividades de rescate, reubicación y monitoreo de especies, además de programas de conservación del suelo y recuperación del paisaje natural. La compañía señala que estas acciones se desarrollan bajo la supervisión de las autoridades competentes y dentro del marco regulatorio aplicable.

Participación de las comunidades

Los programas ambientales también incorporan la participación de las comunidades cercanas a las operaciones. Peñoles desarrolla actividades de educación ambiental, talleres y asesorías para enseñar técnicas relacionadas con la recolección de semillas, germinación, preparación del suelo y creación de áreas verdes.

Este enfoque busca que la conservación de los ecosistemas no dependa únicamente de las acciones realizadas dentro de las unidades mineras, sino que también genere capacidades entre los habitantes de las localidades vecinas.

La compañía ha complementado estas iniciativas con campañas comunitarias de limpieza, reciclaje y reforestación desarrolladas en distintos municipios donde mantiene presencia.

Sostenibilidad y actividad minera

La conservación de la biodiversidad se integra dentro de una estrategia ambiental más amplia. Peñoles ha señalado que sus operaciones cuentan con planes de manejo ambiental y que la gestión de los impactos contempla medidas para evitar, minimizar, restaurar y compensar los posibles efectos sobre los ecosistemas.

La empresa también ha impulsado acciones relacionadas con el uso eficiente del agua y la transición energética. En 2024, el 48 % de la energía utilizada por Peñoles provenía de fuentes renovables, principalmente de generación eólica, mientras que la compañía mantiene como objetivo alcanzar un consumo de energía limpia del 100 % para 2028, sujeto a las condiciones regulatorias.

Para el sector minero, estas iniciativas reflejan la creciente importancia de incorporar criterios de sostenibilidad, restauración ambiental y conservación de la biodiversidad en todas las etapas de un proyecto, desde la exploración y construcción hasta la operación y el cierre.

La experiencia de Peñoles también muestra oportunidades para empresas proveedoras especializadas en reforestación, gestión ambiental, monitoreo de especies, recuperación de suelos, tratamiento de agua, viveros, tecnología ambiental y servicios de cierre de minas.

Con estas acciones, Industrias Peñoles busca fortalecer la protección de los ecosistemas donde opera y avanzar hacia un modelo de minería que combine producción, restauración ambiental y participación comunitaria. La conservación de especies nativas y la recuperación progresiva de los terrenos intervenidos se consolidan como componentes cada vez más relevantes para la sostenibilidad de la actividad minera en México.

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