Hitachi Energy y Transelec avanzaron en la modernización de la infraestructura eléctrica de Chile con la energización del patio de 220 kV del Proyecto TEA, hito que marca la implementación de la primera subestación digital integral del país en este nivel de tensión.
La nueva infraestructura incorpora digitalización de extremo a extremo en las funciones de protección, control y operación, utilizando el estándar internacional IEC 61850. Esta tecnología permitirá mejorar la gestión de los activos, aumentar la disponibilidad de la red y facilitar una integración más flexible de fuentes de energía renovable.
A diferencia de las subestaciones convencionales, que requieren extensos sistemas de cableado, canalizaciones y espacios destinados a salas de control, la arquitectura digital reduce significativamente estos requerimientos físicos. Esto genera eficiencias constructivas y permite desarrollar instalaciones con una menor huella física.
Uno de los principales avances del proyecto corresponde a la utilización de una arquitectura de datos con redundancia, que permite fortalecer la confiabilidad y resiliencia de la infraestructura eléctrica. El sistema también facilita la supervisión y operación remota, reduciendo la necesidad de desplazamiento de personal para determinadas actividades de integración, pruebas y mantenimiento.
La digitalización permitirá además incorporar herramientas de monitoreo en línea y mantenimiento predictivo, con capacidad para analizar el comportamiento de los equipos y anticipar posibles fallas. Esto puede contribuir a disminuir los tiempos de indisponibilidad y optimizar los costos asociados a la operación y mantenimiento de la infraestructura.
Desde el punto de vista del sistema eléctrico, la tecnología también facilita futuras ampliaciones. Al reemplazar parte de las conexiones físicas tradicionales por una arquitectura basada en datos, la incorporación de nuevas líneas, transformadores y otros componentes puede realizarse con mayor flexibilidad.
El proyecto adquiere especial relevancia en el contexto de la transición energética chilena, debido a que la modernización de las redes resulta fundamental para integrar mayores volúmenes de generación renovable y nuevas tecnologías. La arquitectura implementada puede facilitar la incorporación de soluciones como sistemas de compensación dinámica, STATCOM y sistemas de almacenamiento de energía mediante baterías (BESS).
Además de sus beneficios operativos, la subestación digital busca generar eficiencias durante todo su ciclo de vida, mediante una reducción de requerimientos físicos, optimización de labores de mantenimiento y una gestión de activos basada en información en tiempo real.
La energización del patio de 220 kV constituye así un avance en la transformación de la infraestructura eléctrica chilena y establece una referencia para futuros proyectos de digitalización de subestaciones y modernización de la red de transmisión.
El desarrollo conjunto entre Hitachi Energy y Transelec abre además la posibilidad de extender este modelo tecnológico a nuevas instalaciones, contribuyendo a construir una red eléctrica más inteligente, flexible y preparada para las necesidades de la transición energética.



