Un estudio reveló que la reducción de las tarifas de electricidad podría convertirse en un factor determinante para fortalecer la competitividad de la industria, incentivar nuevos proyectos de inversión y acelerar la transición hacia procesos productivos más eficientes.
Un 60 % de las empresas industriales chilenas incrementaría sus inversiones si el país lograra reducir los costos de la electricidad, de acuerdo con un estudio presentado por Schneider Electric. El informe concluye que el precio de la energía se ha convertido en uno de los principales factores que condicionan las decisiones de inversión, especialmente en sectores intensivos en consumo eléctrico como la minería, manufactura e industria pesada.
Los resultados muestran que los elevados costos energéticos afectan directamente la competitividad de las empresas, limitando la ejecución de nuevos proyectos, la expansión de la capacidad productiva y la incorporación de tecnologías más eficientes. En este contexto, una reducción en las tarifas eléctricas permitiría liberar recursos para modernizar procesos industriales, acelerar la automatización y mejorar la productividad de las operaciones.
El estudio también señala que la transición energética representa una oportunidad para disminuir gradualmente los costos de suministro mediante una mayor incorporación de energías renovables, sistemas de almacenamiento y soluciones de gestión inteligente de la energía. Estas tecnologías no solo contribuirían a mejorar la eficiencia operativa, sino que también facilitarían el cumplimiento de los objetivos de descarbonización y sostenibilidad que actualmente impulsan las empresas.
En sectores como la minería, donde la electricidad constituye uno de los principales componentes del costo operacional, una mayor competitividad energética podría traducirse en una mejora significativa de la rentabilidad de los proyectos y en un mayor atractivo para nuevas inversiones nacionales y extranjeras. La disponibilidad de energía confiable y a precios competitivos también favorecería el desarrollo de industrias vinculadas al hidrógeno verde, la electromovilidad y la manufactura avanzada.
Los especialistas sostienen que avanzar hacia un sistema eléctrico más eficiente requerirá fortalecer la infraestructura de transmisión, ampliar la capacidad de almacenamiento energético y promover mecanismos que permitan aprovechar de mejor manera la creciente generación renovable. Estas medidas contribuirían a estabilizar los precios de la electricidad y mejorar la seguridad del suministro para el sector productivo.
El informe concluye que la competitividad energética será uno de los factores decisivos para el crecimiento industrial de Chile durante los próximos años. En un escenario de menores costos eléctricos, seis de cada diez empresas estarían dispuestas a aumentar sus inversiones, impulsando la innovación, la productividad y el desarrollo de proyectos que fortalezcan la economía y la transición hacia una industria más sostenible.



