La creciente complejidad de las faenas ha impulsado la incorporación de manipuladores telescópicos, equipos que destacan por su versatilidad, seguridad y capacidad para operar en terrenos irregulares y espacios de difícil acceso.
Los manipuladores telescópicos se han consolidado como una solución cada vez más utilizada en la industria minera debido a su capacidad para ejecutar múltiples tareas con un solo equipo. Su versatilidad permite realizar labores de carga y descarga de materiales, mantenimiento en altura, traslado de tuberías y maniobras en zonas de acceso limitado, contribuyendo a mejorar la productividad y la seguridad en las operaciones mineras.
Uno de los equipos que refleja esta tendencia es el JCB 533-105 Tier 4, comercializado en Chile por Dercomaq, que ofrece una capacidad de carga de 3.300 kilogramos y una altura máxima de elevación de 10,2 metros. El modelo incorpora tracción permanente 4×4 y tres modos de dirección —dos ruedas, cuatro ruedas y tipo cangrejo—, características que facilitan su desplazamiento en caminos irregulares, túneles y espacios confinados propios de las faenas mineras.
Además de su desempeño operativo, estos equipos incorporan sistemas orientados a reforzar la seguridad de los operadores, como cabinas certificadas bajo normas ROPS/FOPS, controles ergonómicos, limitadores de carga y una amplia visibilidad del entorno de trabajo. Estas prestaciones permiten reducir riesgos durante la manipulación de materiales pesados y en actividades de mantenimiento en altura, donde la precisión y la estabilidad son factores críticos.
El creciente uso de manipuladores telescópicos responde a la necesidad de contar con equipos multifuncionales capaces de adaptarse a distintos escenarios operacionales. Su incorporación permite optimizar recursos, reducir tiempos de ejecución y mejorar la eficiencia de las faenas, consolidándolos como una herramienta estratégica para enfrentar los desafíos de una minería cada vez más exigente y tecnificada.



