El sector minero peruano registró uno de sus mejores resultados del año, impulsado por mayores desembolsos en infraestructura, exploración y desarrollo de proyectos estratégicos.
La inversión minera en el Perú alcanzó los US$ 552 millones en abril de 2026, lo que representa un crecimiento de 42,9% respecto al mismo mes del año anterior, según cifras difundidas por el Ministerio de Energía y Minas (Minem). El resultado confirma el dinamismo que mantiene la industria extractiva y refuerza su papel como uno de los principales motores de la economía nacional.
El incremento estuvo impulsado principalmente por mayores inversiones en rubros como infraestructura, desarrollo y preparación de proyectos, equipamiento minero y exploración, áreas fundamentales para asegurar la continuidad y expansión de las operaciones en los próximos años.
Entre las empresas que lideraron los desembolsos destacan importantes compañías del sector, que continúan ejecutando proyectos de ampliación, optimización operativa y exploración en diversas regiones del país. Estas inversiones buscan incrementar la capacidad productiva y prolongar la vida útil de las operaciones existentes.
La recuperación de la inversión también responde a un entorno favorable para los metales estratégicos, especialmente el cobre, cuya demanda global continúa siendo impulsada por la transición energética, la electrificación y el desarrollo de infraestructura tecnológica a nivel mundial.
En el acumulado del año, la inversión minera mantiene una tendencia positiva, reflejando la confianza de las empresas en el potencial geológico del Perú y en la cartera de proyectos que se encuentran en distintas etapas de desarrollo.
Especialistas del sector destacan que el crecimiento de la inversión es un indicador clave para la competitividad minera, ya que permite financiar nuevas exploraciones, modernizar operaciones y generar oportunidades de empleo directo e indirecto en las regiones donde se desarrollan los proyectos.
Asimismo, las inversiones mineras tienen un impacto importante en la economía nacional al dinamizar cadenas de suministro, servicios especializados, construcción e infraestructura, además de contribuir a la recaudación fiscal y al desarrollo regional.
El desempeño registrado en abril consolida al Perú como uno de los principales destinos de inversión minera en América Latina, gracias a su riqueza geológica y a la presencia de importantes proyectos de cobre, oro, plata, zinc y otros minerales estratégicos.
Con un crecimiento de 42,9% y una inversión superior a los US$ 552 millones en un solo mes, el sector minero reafirma su papel como una actividad clave para impulsar el crecimiento económico y la atracción de capitales en el país.


