La Alcaldía de Bogotá puso en marcha una estrategia de planeación urbana que busca reorganizar el desarrollo alrededor de la Línea 1 del Metro, impulsando vivienda, espacio público y movilidad sostenible en sus entornos.
El alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, firmó el Decreto 229 de 2026, mediante el cual se implementa la estrategia denominada “Ondas Metropolitanas”, un instrumento de planeación que transformará los entornos urbanos de la Línea 1 del Metro de Bogotá durante las próximas dos décadas.
La iniciativa busca integrar el crecimiento urbano con la infraestructura de transporte masivo, promoviendo proyectos de renovación urbana, movilidad sostenible, espacio público y desarrollo de vivienda en las zonas cercanas a las estaciones del sistema férreo.
De acuerdo con la administración distrital, el decreto delimita 13 Áreas de Integración Multimodal, ubicadas alrededor de estaciones estratégicas del trazado del metro, con el objetivo de mejorar la articulación entre el transporte público y el entorno urbano.
Entre las principales intervenciones previstas se encuentran la construcción de andenes más amplios y seguros, la ampliación de ciclorrutas, la conexión entre diferentes modos de transporte y la promoción de proyectos inmobiliarios y de servicios en zonas estratégicas.
Uno de los ejes centrales del plan es consolidar entornos urbanos más compactos, donde los ciudadanos puedan acceder más fácilmente a servicios, empleo y equipamientos, reduciendo la dependencia del vehículo particular y fomentando el uso del transporte público.
La estrategia también contempla incentivos urbanísticos para proyectos de gran escala y la articulación entre el sector público y privado, con el fin de acelerar la transformación de las áreas cercanas a la infraestructura del metro.
Según la Secretaría Distrital de Planeación, el modelo busca consolidar una ciudad más conectada y sostenible, donde el Metro actúe como eje estructurador del desarrollo urbano y no solo como un sistema de transporte.
El decreto tendrá una vigencia de largo plazo y se enmarca dentro de la planificación integral de la capital, que busca aprovechar la construcción del metro para redefinir el uso del suelo y la organización territorial de Bogotá.
Con esta medida, la administración distrital apuesta por un modelo de ciudad orientado al transporte masivo, con impactos directos en la movilidad, la calidad de vida y la dinámica económica de los sectores intervenidos.


