Demanda eléctrica en México crecerá 13.4% hacia 2030 y acelera inversiones en seguridad energética

El aumento del consumo impulsado por la industria, la electromovilidad y la digitalización obligará a reforzar la infraestructura eléctrica del país para evitar riesgos de déficit y garantizar el suministro.

La demanda de energía eléctrica en México crecerá aproximadamente 13.4% hacia 2030 en comparación con los niveles de 2024, de acuerdo con estimaciones del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), lo que está acelerando la discusión sobre la necesidad de fortalecer la seguridad energética y la infraestructura del sistema eléctrico nacional.

El incremento estará impulsado principalmente por la expansión de la actividad industrial, el crecimiento urbano, la electrificación del transporte y el desarrollo de nuevas industrias intensivas en energía, como centros de datos y manufactura avanzada.

Ante este escenario, los especialistas advierten que será necesario acelerar inversiones en generación, transmisión y distribución eléctrica, con el fin de evitar posibles déficits de energía hacia el final de la década.

El IMCO señala que las inversiones requeridas forman parte de un plan de infraestructura estimado en más de 40 mil millones de dólares, que contempla tanto proyectos públicos como privados, además de ampliaciones clave en la red de transmisión.

Sin estas inversiones, el país podría enfrentar riesgos de insuficiencia en la generación eléctrica, afectando el crecimiento económico, la llegada de nuevas industrias y la confiabilidad del sistema eléctrico nacional.

En paralelo, el gobierno mexicano ha comenzado a impulsar esquemas de inversión mixta y proyectos estratégicos para aumentar la capacidad instalada, especialmente en energías renovables y almacenamiento, como parte de una estrategia de transición energética hacia 2030.

El desafío central será equilibrar tres factores: el crecimiento acelerado de la demanda, la necesidad de modernizar la infraestructura eléctrica y la urgencia de avanzar hacia una matriz más limpia y sostenible.

En este contexto, la seguridad energética se consolida como una prioridad estratégica para México en los próximos años, debido a su impacto directo en la competitividad industrial y el desarrollo económico del país.

También podría interesarte: