La industria continúa impulsando soluciones para reducir su dependencia de fuentes continentales, fortaleciendo el uso de agua desalinizada y sistemas de recirculación en sus operaciones.
La minería chilena utiliza actualmente cerca del 4 % del consumo total de agua continental del país, según datos presentados por la industria, que además proyecta un crecimiento sostenido en el uso de agua de mar como parte de su estrategia para optimizar la gestión de los recursos hídricos.
De acuerdo con los antecedentes difundidos por el sector, las compañías mineras han incrementado progresivamente la incorporación de agua de mar, tanto desalinizada como sin desalar, especialmente en las regiones del norte de Chile, donde se concentra gran parte de la producción de cobre.
La tendencia responde a la necesidad de disminuir la extracción de agua proveniente de fuentes continentales y avanzar hacia operaciones más sostenibles, en un contexto marcado por la escasez hídrica y los efectos del cambio climático.
Actualmente, una parte significativa del agua utilizada por la minería proviene de sistemas de recirculación y reutilización, permitiendo optimizar el consumo en los procesos productivos y reducir la demanda de recursos frescos. Además, diversas compañías han desarrollado proyectos de desalación e infraestructura de impulsión para abastecer sus operaciones con agua de mar.
Las proyecciones del sector indican que durante los próximos años continuará aumentando la participación de esta fuente hídrica dentro de la matriz de abastecimiento de la minería, consolidando una tendencia que ya viene registrándose en las principales operaciones del país.
Representantes de la industria destacan que estas inversiones forman parte de los compromisos asumidos para fortalecer la sostenibilidad de la actividad minera y compatibilizar el desarrollo productivo con la protección de los recursos naturales.
Asimismo, señalan que la incorporación de nuevas tecnologías y mejoras en eficiencia hídrica han permitido reducir significativamente la intensidad del consumo de agua por tonelada procesada en diversas faenas mineras.
Con este avance, la minería chilena continúa posicionándose como uno de los sectores que más ha incrementado el uso de fuentes alternativas de abastecimiento hídrico, reforzando su apuesta por una gestión cada vez más eficiente y sostenible del agua.



