La industria minera se enfrenta a uno de los mayores desafíos de su historia: encontrar nuevos yacimientos minerales en un momento en que la demanda mundial de cobre y otros minerales críticos continúa acelerándose debido a la transición energética y la electrificación.
Así lo destacó Flavia Tata Nardini, directora ejecutiva y cofundadora de Fleet Space Technologies, quien afirmó que el mundo necesitará descubrir más cobre que nunca en la próxima década para sostener el crecimiento de industrias como la de los vehículos eléctricos, las baterías y las energías renovables.
“Necesitamos encontrar más cobre que nunca en los próximos 10 años”, afirmó en una entrevista con el Instituto de Ingenieros de Minas del Perú, en el marco del Congreso Mundial de Minería 2026, que se celebrará del 24 al 24 de junio en el Centro de Convenciones de Lima.
La ejecutiva explicó que el principal desafío radica en que los nuevos yacimientos minerales se encuentran cada vez a mayor profundidad y son más difíciles de identificar, lo que ralentiza y encarece la exploración tradicional.
“Descubrir un nuevo yacimiento o ampliar uno existente puede llevar entre 10 y 15 años. Muchos yacimientos actuales son muy profundos, lo que hace que la exploración sea extremadamente costosa”, señaló.
En este contexto, Fleet Space Technologies ha estado impulsando Exosphere, una plataforma tecnológica que combina sensores sísmicos, inteligencia artificial y conectividad satelital para acelerar la toma de decisiones en la exploración minera.
Según Tata Nardini, la plataforma busca transformar la forma en que se estudia el subsuelo mediante información sísmica en tiempo real, reduciendo significativamente los plazos de exploración.
“Estamos intentando pasar de decisiones que tardan años a decisiones que se pueden tomar en días, o incluso menos”, afirmó.
Exploración más rápida y eficiente
La ponente del Congreso Mundial de Minería 2026 explicó que una de las principales diferencias con respecto a los métodos geofísicos convencionales es el uso de la tecnología sísmica aplicada a la minería de roca dura, una técnica ampliamente utilizada en petróleo y gas, pero aún no ampliamente adoptada en la minería.
“La tecnología sísmica nos permite observar estructuras geológicas en 3D, no solo anomalías. Esto cambia por completo nuestra comprensión de dónde puede existir la mineralización”, explicó.
Añadió que los sensores de la compañía están conectados vía satélite y operan en tiempo real, lo que permite el procesamiento automatizado de datos y decisiones de perforación más rápidas directamente desde el terreno.
“Ninguna otra compañía realiza geofísica en tiempo real de esta manera. La automatización y la inteligencia artificial están llevando la geofísica al siguiente nivel”, afirmó.
Tata Nardini señaló que esta evolución tecnológica también responde a la necesidad de una exploración más eficiente y sostenible al reducir el número de perforaciones necesarias y el impacto ambiental asociado.
“No podemos seguir perforando decenas de miles de pozos para encontrar yacimientos. El futuro de la exploración debe ser más ético y eficiente”, recalcó.
Menos descubrimientos, mayor demanda
La directora ejecutiva de Fleet Space Technologies afirmó que la disminución en las tasas de descubrimiento de minerales a nivel mundial se produce precisamente cuando la demanda de minerales críticos alcanza máximos históricos.
“Llevamos miles de años buscando cobre. Los yacimientos más accesibles ya se han encontrado, y ahora los nuevos recursos se encuentran a mayor profundidad y con menor ley”, explicó.
En este contexto, argumentó que la industria minera necesita adoptar con mayor rapidez nuevas tecnologías vinculadas a la automatización, el big data y la inteligencia artificial.
“La exploración no es un camino recto. A veces se gana y a veces se pierde. Pero el objetivo es encontrar más minerales más rápido y hacerlo con apoyo tecnológico”, concluyó.


