Durante su presentación ante el Congreso de la República del Perú para solicitar el voto de confianza de su gabinete, el presidente del Consejo de Ministros, Luis Arroyo, abordó la situación de Petroperú. La intervención se dio en un contexto en el que el Parlamento finalmente otorgó el respaldo al Ejecutivo.
En su exposición, el premier situó el tema dentro del marco de la seguridad energética, señalando que el Gobierno está tomando decisiones orientadas a garantizar el abastecimiento de combustibles, pero sin poner en riesgo la sostenibilidad de las finanzas públicas.
En el corto plazo, explicó que se evalúa un esquema de financiamiento limitado y condicionado, cuyo objetivo principal es evitar interrupciones en el suministro. Según precisó, este apoyo estará estrictamente acotado a cubrir necesidades operativas críticas.
Arroyo fue enfático en señalar que esta medida no debe interpretarse como un rescate abierto. Indicó que se trata de una acción excepcional de reestructuración, acompañada de controles de caja rigurosos, supervisión constante y metas verificables de desempeño.
Asimismo, el Ejecutivo ha exigido a la empresa la implementación de ajustes inmediatos, entre ellos la reducción de costos, la priorización de operaciones rentables y la eventual venta de activos considerados no estratégicos.
El jefe del gabinete también destacó que se promoverá la participación de capital privado como parte de la solución, con el fin de reducir la carga del Estado y mejorar la eficiencia en la gestión de la empresa.
Finalmente, anunció que en los próximos meses se impulsará una reestructuración integral de Petroperú en el marco del Decreto de Urgencia 010-2025. Este proceso buscará corregir desequilibrios, fortalecer el gobierno corporativo y asegurar un modelo sostenible, reiterando que la empresa no será privatizada y que el objetivo es garantizar el abastecimiento sin comprometer la estabilidad económica del país.



