En Colombia, miles de familias reciben cada año vivienda de interés social (VIS), pero el proceso no termina con la entrega del inmueble. La adecuación de espacios como pisos, baños, puertas o closets se convierte en un reto adicional que impacta la calidad de vida de los hogares.
De acuerdo con cifras de Credifamilia, cerca de 60.000 familias acceden anualmente a vivienda VIS en el país, y alrededor del 90 % de estas unidades se entrega en obra gris, es decir, sin terminaciones completas en áreas clave. Esto implica que los propietarios deben asumir inversiones adicionales para hacer plenamente habitable la vivienda.
En este contexto, las entidades financieras han comenzado a desarrollar soluciones enfocadas en esta etapa del proceso habitacional. Credifamilia proyecta desembolsar cerca de $200.000 millones en 2026 en su portafolio total, que incluye crédito hipotecario, leasing habitacional y una nueva línea de financiación para acabados, con un crecimiento de doble dígito frente al año anterior.
Dentro de esta estrategia, la entidad estima colocar más de $20.000 millones en créditos destinados específicamente a acabados de vivienda VIS durante este año, un segmento que ha ganado relevancia ante las necesidades posteriores a la entrega de los inmuebles.
Financiamiento para cerrar la brecha de habitabilidad
“Más que un producto, estamos presentando un ecosistema en donde conectamos servicios financieros con una red de compañías dedicadas profesionalmente a los acabados de vivienda, junto con mecanismos de aseguramiento para los clientes”, explicó Luis Eduardo Cuellar, presidente de Credifamilia.
La iniciativa busca facilitar el acceso a financiación para intervenciones como instalación de enchapes, adecuación de baños, pisos, puertas o closets, obras que suelen realizarse después de la entrega del inmueble y que pueden representar un gasto significativo para las familias.
Según la entidad, uno de los diferenciales del modelo es que el crédito se articula con proveedores especializados e incluye mecanismos de respaldo frente a riesgos en la ejecución de las obras. Además, el proceso de solicitud es digital y, en la mayoría de los casos, la aprobación se realiza en línea.
Este tipo de soluciones cobra relevancia en un contexto en el que el acceso a recursos para acabados ha tomado mayor importancia, especialmente en proyectos VIS, donde la entrega en obra gris reduce el valor inicial del inmueble, pero traslada parte de la inversión a una etapa posterior.
Con esta iniciativa, Credifamilia busca cerrar la brecha entre la entrega de la vivienda y su habitabilidad completa.


