Los mercados financieros globales mantienen una relativa calma mientras se agota el tiempo del ultimátum que el presidente Donald Trump impuso a Irán para reabrir el estrecho de Ormuz, el corredor por el que transita una porción significativa de los hidrocarburos que se exportan al mundo.
El plazo, extendido por Trump hasta las 20:00 horas del martes 7 de abril en Washington —las 19:00 hora Colombia y medianoche GMT del miércoles—, expira en cuestión de horas, y los negociadores se muestran pesimistas sobre las probabilidades de un acuerdo.
Pese a la gravedad del escenario, el precio del crudo Brent apenas fluctuó entre ganancias y pérdidas, mientras que los futuros de acciones estadounidenses registraron caídas leves.
La contención del mercado resulta llamativa frente a las declaraciones del mandatario estadounidense, quien este lunes afirmó en rueda de prensa en la Casa Blanca que Irán «puede ser aniquilado en una noche».
¿Por qué los mercados no reaccionan con más fuerza?
Según Derek Halpenny, jefe de investigación de mercados globales de MUFG, varios factores explican la relativa estabilidad. Entre ellos, la percepción de que Trump ha cambiado los plazos en distintas ocasiones, lo que ha generado cierto escepticismo sobre si el ultimátum se traducirá efectivamente en una escalada militar.
A eso se suma que la Reserva Federal ha señalado que cualquier efecto inflacionario derivado de la crisis petrolera sería de corta duración, con expectativas de inflación a largo plazo aún bien ancladas.
Sin embargo, la verdadera prueba llegará el viernes con la publicación del Índice de Precios al Consumidor (IPC) de marzo en Estados Unidos. Según Jim Reid, de Deutsche Bank, el informe reflejará plenamente el impacto de la crisis energética: sus economistas proyectan un alza de aproximadamente 25 % en los precios de la gasolina, lo que elevaría la inflación anual del 2,4 % al 3,4 %, con un incremento mensual del IPC general cercano al 0,95%.
Negociación y condiciones
En el frente diplomático, Irán transmitió a través de Pakistán un documento de 10 puntos que incluye el cese definitivo de hostilidades, un protocolo de paso seguro por el estrecho de Ormuz y el levantamiento de sanciones, descartando cualquier tregua temporal.
Trump calificó la propuesta de «significativa» pero «no suficientemente buena». En paralelo, Teherán negocia con Omán un procedimiento para el tránsito de embarcaciones por el estrecho, que permanece parcialmente bloqueado.
Mientras los relojes avanzan hacia el vencimiento del ultimátum, los mercados siguen en vilo, a la espera de saber si la diplomacia o la escalada definirán el próximo capítulo de la crisis.



