ProInversión evaluará construcción de puertos en la región sur del Perú

La Agencia de Promoción de la Inversión Privada (ProInversión), suscribió un convenio con la Autoridad Portuaria Nacional (APN) para colaborar en la realización de proyectos portuarios en el país, siendo el primer encargo, un estudio de demanda de carga y naves en la región sur del Perú que permita determinar la construcción o modernización de terminales.

El convenio de colaboración interinstitucional se orienta al cierre de brechas en infraestructura portuaria, fortalecer los servicios logísticos e impulsar el crecimiento y desarrollo económico del país.

Luego de los estudios, de acuerdo con lo manifestado por la APN, se evaluaría la conveniencia de desarrollar proyectos portuarios a nivel nacional, mediante el mecanismo de promoción de la inversión privada.

Entre estos proyectos, se analizarán las potencialidades para el desarrollo del Terminal Portuario de Corío (Arequipa) a través de un Plan Maestro que definirá la oferta de servicios portuarios e inversiones que se requieren para poder iniciar un proceso de promoción.

Participaron en la suscripción del convenio, el director ejecutivo de ProInversión, José Salardi; el presidente del directorio de la APN, Juan Carlos Paz; y el presidente del Gobierno Regional de Arequipa, Rohel Sánchez.

Mediante el mismo, la APN brinda a ProInversión el apoyo técnico, información y facilidades materiales necesarias para desarrollar los estudios y asegurar el cabal y oportuno cumplimiento del objeto del convenio.

Perspectiva favorable

Se debe considerar que ProInversión tiene en cartera para el periodo 2024 – 2026, la adjudicación de cuatro proyectos portuarios por más de 800 millones de dólares, entre ellos, el Nuevo Terminal Portuario San Juan de Marcona (405 millones de dólares) – otorgado en marzo al Terminal Portuario Jinzhao Perú – el Terminal Portuario Internacional de Chimbote (288 millones de dólares), Nuevo Terminal Portuario de Pucallpa (41 millones de dólares); y los Nuevos Terminales Portuarios de Loreto (Saramiza e Iquitos) (68 millones de dólares).

La adjudicación y desarrollo de estos proyectos contribuirán a dinamizar las actividades económicas en su zona de influencia y posicionarían al país como un hub logístico en el pacífico sudamericano.

Avances

A la fecha, Perú tiene concesionados ocho puertos mediante Asociación Público – Privada (APP) con una inversión ejecutada de 2,138 millones de dólares y un compromiso de inversión de 3,447 millones de dólares, según reporte estadístico a mayo del Organismo Supervisor de la Inversión en Infraestructura de Transporte de Uso Público (Ositran).

Destacan, entre ellos, Muelle Sur y Terminal Norte del Callao (operado por DP World y APM Terminals), Matarani, Multipropósito de Salaverry y Paita.

Al compromiso de inversión de 3,447 millones de dólares mediante Asociación Público-Privada se suma la inversión en el Puerto de Chancay, ejecutada por Cosco Shipping Ports Chancay Perú, que prevé invertir más de 3,000 millones de dólares, para reforzar la conexión directa de Sudamérica con China y Asia.

¡Seguimos cerrando brechas! Más de 15 mil vecinos en Jicamarca ya cuentan con agua potable en sus hogares tras 20 años de espera

La ministra de Vivienda, Construcción y Saneamiento (MVCS), Hania Pérez de Cuéllar, inauguró una obra que lleva agua potable y alcantarillado a los hogares de más de 15 mil vecinos del sector de Pampas de Jicamarca, en el distrito de San Antonio de Huarochirí, tras 20 años de espera.

“Hoy es un gran día, se hace realidad un sueño. Hoy cumplimos nuestra promesa, muchos de ustedes nos han dado las gracias, hermanos, hermanas, no hay nada que agradecer, estamos cumpliendo con nuestro trabajo, estamos haciendo respetar lo que la Constitución dice, que el agua es un derecho”, afirmó la titular del sector.

La primera parte de las obras de sectorización y ampliación de los sistemas de agua potable y alcantarillado del Esquema Anexo 22 de Jicamarca, estuvieron a cargo del Programa Agua Segura Para Lima y Callao (PASLC) del MVCS, y beneficiará a 15 mil personas de 15 sectores.

De esta manera, el Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento (MVCS) cumple con su compromiso de trabajar para llevar agua potable y saneamiento a los peruanos más vulnerables del país, con el fin de cerrar brechas sociales; y de esta manera contribuir a reducir los casos de anemia y desnutrición infantil.

Se tiene previsto que la segunda etapa de esta obra sea entregada en el segundo semestre de este año, y beneficie a 18 mil vecinos de 22 habilitaciones urbanas más. Es decir, el proyecto integral atenderá a más de 33 mil personas.

“Festejamos la apertura del caño de la primera etapa, 15 mil personas tendrán agua potable en sus casas, pero nos quedan 18 mil más, y ese es un compromiso que también vamos a cumplir. Ya han esperado mucho, estamos avanzando en cerrar brechas”, sostuvo.

Cabe destacar que el proyecto pasará a ser administrado por Sedapal, que se encargará de la operación y mantenimiento del sistema.

En la ceremonia de entrega, también participaron el viceministro de Construcción y Saneamiento, Christian Barrantes; el director del Programa Agua Segura para Lima y Callao, Max Sáenz, el presidente del directorio de Sedapal, Jorge Gómez, y el alcalde distrital de San Antonio, Nick Aponte.

Más proyectos en ejecución

Este año, en Lima, más de 382 mil vecinos se beneficiarán con 20 proyectos de agua potable y saneamiento, por obras que se vienen ejecutando en diferentes zonas de la región, como Huarochirí, Canta, Yauyos, Cañete y Huaral.

Además, en Lima Metropolitana se vienen ejecutando proyectos en los distritos de San Martín de Porres, Cieneguilla, Puente Piedra, San Juan de Miraflores, Villa El Salvador, Villa María del Triunfo, San Isidro y La Victoria.

Petroperú: ¿demasiado grande para permitir que falle?

Si bien la frase “too big to fail” (demasiado grande para fallar) tiene su origen en 1984 con el rescate del Gobierno de los Estados Unidos al Continental Illinois National Bank and Trust Company, el séptimo banco más grande del país, la expresión se popularizó durante la crisis financiera del 2008.

En ese momento hubo grandes instituciones financieras que enfrentaron problemas graves. El Gobierno de Estados Unidos intervino para rescatar a varias, argumentando que su colapso podría llevar a una depresión económica global. Este periodo consolidó la frase en el vocabulario financiero y económico.

Pero, ¿qué tiene que ver esta historia con Petroperú? La petrolera estatal está en quiebra, como lo reconoce su propio directorio transitorio y su junta de accionistas (Ministerios de Economía y el de Energía y Minas). Hoy su deuda es 50 veces su flujo de ingresos y para este año se proyectan pérdidas por más de US$700 millones. Es decir, no tiene plata para pagar sus deudas.

La crisis de insolvencia en la que está inmersa Petroperú ha llevado a que en la última semana calificadoras de riesgo como Standard & Poors, Fitch Ratings y Apoyo & Asociados degraden aún más su calificación crediticia. Para estas agencias, la posibilidad del no pago de deuda por parte de la petrolera estatal ha aumentado, sobre todo, porque no es claro si el Estado peruano aprobará otro rescate financiero.

El Ministro de Economía, José Arista, solo ha dicho que “en las próximas semanas lanzarán un plan para viabiizar Petroperú”. Mientras que el directorio transitorio de la empresa estatal ha sido enfático en señalar que aprobar otro rescate sería “inmoral” de cara a la ciudadanía y que lo que se necesita es el ingreso de una gestión privada, alejada de la influencia política.

La situación es compleja y se ajusta perfectamente a la expresión “too big to fail”. Si el Gobierno permite que Petroperú caiga en “default” (no pago de deuda) es bastante probable que el mercado nos castigue y el país pierda el grado de inversión que tanto trabajo costó obtener, producto de una nueva rebaja en la calificación de riesgo.

Al menos así coincidieron todos los expertos en mercado de capitales que participaron en nuestra reciente mesa: Diálogos sobre “Alternativas de inversión” (ver páginas 4-5). En concreto, permitir la caída de Petroperú impactaría en un encarecimiento del crédito para el país, mayor pérdida de atractivo para inversiones y, por consecuencia, se limitaría el crecimiento a mediano y largo plazo.

¿Qué hacer ante tan compleja situación? Cualquier plan de rescate gubernamental con el dinero de nuestros impuestos debe estar sujeto al ingreso de una gestión privada a Petroperú, como bien plantea su directorio trasitorio. La nueva administración necesita independencia absoluta del poder político para poder realizar cambios profundos en la gobernanza de la petrolera.

La pregunta es si esto es posible bajo el marco legal vigente o si se necesitaría un cambio en la leyes que permitan que un actor privado compre el 51% de las acciones de Petroperú para lograr esa verdadera indenpendencia y capacidad de ejecución que se necesita. La otra gran pregunta es si nuestro populista Congreso lo permitirá y si el débil Gobierno de Dina Boluarte se comprará el pleito.

Por lo pronto lo que tenemos es una empresa pública quebrada con riesgo de no pagar sus deudas y afectar así a toda la economía del país. Las miradas estarán puestas sobre la decisión que finalmente tomen los ministros de Economía, José Arista y el de Energía y Minas, Rómulo Mucho. Pero el tiempo se agota.

PPK: “El auge del cobre no nos va a servir de nada si no lo traducimos en cosas concretas”

Corro el riesgo de hablar sobre el mismo tema que el de mi anterior columna. Pero desde aquella fecha el mundo minero del cobre se ha estremecido con el alza de los precios a niveles extraordinarios. Al mismo tiempo, ocurrió la oferta no solicitada de BHP para adquirir la totalidad de Anglo-American, salvo sus activos en su país natal, Sudáfrica. La oferta ha sido rechazada, por su bajo precio, pero recién empieza la novela entre los diversos gigantes mineros del cobre.

Habrá más intrigas y movimientos en el mercado internacional del cobre, que algunos analistas proyectan llegará a 50 millones de toneladas en el 2035, apenas en una década. Hoy el mercado es menos de 25 millones de toneladas. Estas proyecciones han provocado un frenesí de actividad: los mineros están mirando proyectos exóticos en lugares como Pakistán e incluso Afganistán y están viendo como resucitar Panamá Copper, la gran minera cerrada por el Gobierno de Panamá hace pocos meses. Incluso el Gobierno norteamericano, a través de su programa de garantías llamado Garantía Punto Azul, está analizando proyectos en África.

Las proyecciones pueden ser optimistas, pero no hay duda que hemos entrado a una nueva era, no solo del cobre, nuestra principal exportación, pues brillan también el oro y la plata. El auge del cobre, cuyo precio internacional ha bordeado los US$5 por libra en los últimos días, un verdadero récord, nos dice que muchas cosas van a pasar y que el Perú puede tener grandes oportunidades si sabemos aprovecharlas. También el precio del oro va a seguir fuerte mientras continúe la gran incertidumbre internacional a raíz de la invasión de Ucrania por Rusia. La plata, que perdió su mercado industrial con la caída de la fotografía, ya se está recuperando fuertemente con el auge de los paneles solares. O sea, el panorama para los principales metales que vende el Perú es muy positivo y nos permitirá dar un golpe de timón para arreglar el déficit fiscal y financiar las obras públicas que están tan atrasadas. Obviamente debemos tener un plan para atacar la informalidad y la ilegalidad en la minería informal del oro (lo veremos en una próxima columna).

Debemos pensar en un plan para ir aprovechando la coyuntura, sin esperar las elecciones del 2026, que son impredecibles. Pero la perspectiva podría mejorar muchísimo si aprovechamos el auge de los metales, así como lo hizo Pedro Beltrán en los finales del segundo Gobierno de Manuel Prado, cuando aprovechó la bonanza de Toquepala para arreglar las finanzas públicas y las perspectivas económicas del país.

Los elementos básicos de un plan serían primero y antes que todo crear un entendimiento político que permita nombrar un gabinete de primera línea, dedicado a evitar que caigamos en el precipicio que nos espera si no hacemos nada.

Segundo, tenemos que dejar que el sector privado pueda poner en marcha los proyectos mineros y aledaños (como la expansión de la fundición de cobre en Ilo) que ya están listos para iniciarse, pero no han recibido los permisos y el apoyo político necesario. Son dos o tres, pero el mero hecho de empezar con uno despejaría mucho el horizonte económico.

Tercero, es fundamental reactivar la inversión pública. La lista es larga, pero se puede empezar por cosas básicas como el mantenimiento de carreteras hoy descuidadas, la puesta en marcha de proyectos de agua potable que se han venido estudiando durante años y otras cosas simples como la reconstrucción de estructuras y aulas en colegios que hoy amenazan la seguridad de los alumnos. La financiación está ahí. Debemos saber cómo aprovechar el auge que vamos a tener en el cobre y algunos otros metales. Pero ese auge no nos va a servir de nada si no lo traducimos en cosas concretas que la gente pueda ver y tocar. Ese es el gran reto de esta hora.

Gold Fields busca nueva concesión en sur peruano con foco en Ayacucho

Gold Fields La Cima, filial de la sudafricana Gold Fields que opera la mina de oro y cobre Cerro Corona (Cajamarca), tiene en la mira expandir su presencia en otras regiones del país, con foco en el sur. En ese sentido, presentó una solicitud ante el Instituto Geológico, Minero y Metalúrgico (Ingemmet) para obtener una concesión minera que abarca un total de 1,000 hectáreas (ha) en Ayacucho.

En detalle, la solicitud realizada a inicios del presente año apunta a tener acceso a una zona en la provincia de Parinacochas, específicamente, en el distrito de Pullo, reportó hoy dicha entidad. Este tipo de petitorios representa el primer paso hacia futuras exploraciones y explotaciones de recursos minerales en las áreas seleccionadas.

Actualmente, la empresa tiene proyectos de exploración en el sur (Moquegua) y norte peruano (Cajamarca y Áncash).

Cerro Corona es la única mina de Gold Fields que produce tanto oro como cobre. La operación inició su producción en 2008 y originalmente tenía una vida útil planificada hasta 2023 (actualmente extendida hasta 2025), con intenciones de prolongarla hasta 2030.

Los planes en curso

En agosto de 2023, el vicepresidente de Finanzas de Gold Fields para la Región Américas, Jorge Redhead, comentó a Gestión que Cerro Corona tenía estimado producir alrededor de 255,000 onzas de oro equivalente ese año. “Es una mina sólida, rentable, y ha estado funcionando muy bien. La producción en 2022 fue de aproximadamente 260,000 onzas equivalentes de oro”, recordó.

En cuanto a su extensión de vida, mencionó que estaban en la etapa final de obtención de permisos, los cuales se esperaba que fueran emitidos en el segundo semestre de 2024. “Nuestro principal desafío en la mina Cerro Corona es el espacio. La relavera ya no podía ser ampliada más, así que se decidió extraer todo el material del tajo para luego utilizarlo como relavera. En 2026, deberíamos comenzar a utilizar el tajo como relavera y procesar todo el mineral almacenado durante estos años”, precisó.

La habilitación del tajo requerirá una inversión entre US$10 millones y US$20 millones, según la empresa. En cuanto a las exploraciones en curso, mencionó que están evaluando diversas áreas en Perú. “Nuestro proyecto más importante en este momento es Salares en Chile, que está cerca del 96% de avance en su construcción y esperamos comenzar la producción en el último trimestre. Ha sido una inversión de US$ 1,020 millones y se trata principalmente de una mina de oro, con presencia de plata”, comentó.

Además, señaló que en Perú es difícil encontrar minas que solo contengan oro. Ante esta situación, indicó que estaban dispuestos a construir, operar o adquirir una operación que contenga al menos un 30% de oro, mientras que el resto puede ser otros metales. “No nos cerramos a que sea solo oro”, finalizó.

Bear Creek retrasa inicio de obras en proyecto Corani, ¿cuándo empezaría?

Bear Creek Mining enfrentaba desafíos para cumplir con el estimado de inicio de las primeras obras de su proyecto de plata Corani (Puno) en septiembre y no tenía certeza de cumplir con esa expectativa. Ahora, la empresa canadiense anunció la postergación del comienzo de esas actividades para fines de este 2024. La compañía atribuye dicho aplazamiento a la espera de los resultados de pruebas metalúrgicas y a la evaluación de alternativas de financiamiento.

Durante el primer trimestre de 2024, la compañía invirtió US$2.1 millones en el proyecto. Dichos fondos fueron destinados a actividades como ingeniería detallada y contribuciones comunitarias, destacando la importancia de las iniciativas sociales para el avance de la iniciativa, según su informe financiero.

En su momento, Corani enfrentó la resistencia local a la minería. Sin embargo, Bear Creek Mining indicó que mantiene buena relación con las comunidades.

“Un pilar importante es el Convenio de Vida Útil de la Mina firmado con el municipio de Corani para el financiamiento de proyectos comunitarios. Hasta la fecha hemos aportado US$6.8mn”, consigna el informe.

Además, la contribución al gobierno regional también se destaca como un factor crucial. “Estamos apoyando el mantenimiento de la carretera interoceánica que atraviesa tres comunidades. Asimismo, estamos ayudando a las autoridades en la conclusión de las líneas de transmisión y la conexión de la subestación eléctrica de Antapata”, señala.

El proyecto Corani, que inicialmente debía comenzar en 2023, se vio retrasado debido a violentas protestas antigubernamentales en la zona.

Nueva actualización del proyecto

En el primer trimestre, Bear Creek continuó la exploración dentro de un programa geometalúrgico, el cual incluyó perforaciones que totalizaron 1,231 metros y el análisis de los núcleos de perforación minera. Las muestras metalúrgicas fueron enviadas a Canadá y la empresa espera los resultados para septiembre u octubre.

“El propósito del programa geometalúrgico es establecer datos actualizados mientras la compañía se prepara para reanudar los esfuerzos de financiamiento en el proyecto Corani”, detalla el informe de la empresa.

El proyecto Corani planea producir 16.3 millones de onzas anuales (Moz/a) de plata en los primeros tres años de operación y 9.6Moz/a en promedio durante los 15 años de vida útil de la mina. Además, se prevé la producción de 98 millones de libras anuales (Mlb/a) de plomo y 69 Mlb/a de zinc. La mina tendrá una capacidad de procesamiento de 27,000 toneladas por día (t/d).

Schwager busca más presencia en minería peruana tras acuerdo con firma japonesa

La chilena Schwager, que brinda servicios de mantenimiento, operacional y montaje de proyectos mineros y economía circular, suscribió un acuerdo con la firma japonesa Denyo. De esta manera, podrá distribuir los equipos electrógenos de esta marca en los mercados de Chile y Perú, confirmando así lo adelantado por Gestión. La firma extranjera se encontraba en negociaciones desde el año pasado con una empresa nipona para potenciar su presencia en este país, donde cuenta con una oficina desde el 2018.

Ales Acosta, gerente general de Schwager, considera que dicho convenio será clave para el sector minero de Chile y Perú, pues en estas naciones se pondrá a disposición los equipos de generación eléctrica autónomo, iluminación autónoma y de procesos de soldadura.

“La alianza con esta compañía se debe a que ellos son pioneros en la fabricación de fuentes de energía autógena. Además de un diseño que facilita su movilidad y manejo en diferentes entornos. Los productos Denyo son los más eficientes del mercado, son más compactos y silenciosos”, declara el funcionario a Revista Digital Minera (Redimin) de Chile.

Ingresos al primer trimestre

Entre enero y marzo de este 2024, los resultados financieros de Schwager fueron positivos y reportaron una utilidad superior a los 1,141 millones de pesos chilenos, lo cual representa un incremento de 45% respecto a similar periodo de 2023. En tanto, en ingresos, registraron 22,325 millones de pesos chilenos, un 16% más.

Asimismo, la compañía logró un ebitda de 2,539 millones de pesos chilenos en el primer trimestre de este año, representando un crecimiento del 11%. Por su parte, la ganancia bruta de la firma superó los 3,894 millones de pesos chilenos en el periodo de análisis, un aumento de 25%.

De otro lado, la chilena Schwager, luego de dos décadas, reveló que este año repartirá dividendos tras haber registrado un crecimiento en sus utilidades en el ejercicio previo con ingresos que superaron los 81,000 millones de pesos chilenos, acompañado de un aumento del 40% en el Ebidta. “Este es un momento relevante para nosotros, ya que es la primera vez en casi 20 años que podemos retribuir a nuestros accionistas de esta manera”, precisa la firma.