Eje Cafetero proyecta nuevas obras viales por $7 billones tras cierre de Autopistas del Café

El futuro de la infraestructura vial del Eje Cafetero colombiano entra en una etapa de transición ante la próxima terminación de la concesión Autopistas del Café y la evaluación de una nueva iniciativa privada que contempla inversiones cercanas a los $7 billones. La propuesta Conexión Centro busca ampliar la capacidad de los corredores regionales, mejorar la movilidad y garantizar el mantenimiento de las vías que conectan a Caldas, Risaralda, Quindío y Valle del Cauca.

La iniciativa, presentada por Odinsa Vías, plantea intervenir aproximadamente 334 kilómetros de infraestructura mediante obras de ampliación, construcción de segundas calzadas, intersecciones y ciclorrutas. Su desarrollo permitiría establecer un nuevo esquema de operación y conservación vial una vez finalice el contrato actual de Autopistas del Café.

Sin embargo, el proyecto todavía se encuentra en evaluación. La Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) revocó la decisión que había rechazado inicialmente la propuesta y ordenó retomar su análisis, pero esto no representa una aprobación definitiva ni la adjudicación de un contrato.

Conexión Centro contempla ampliaciones y nuevas obras

La propuesta contempla una inversión de aproximadamente $7 billones, distribuidos en $4,02 billones para obras de capital (Capex) y $3,31 billones para operación y mantenimiento (Opex).

Entre las principales intervenciones proyectadas se encuentran la construcción de 77 kilómetros de segundas calzadas, 20 intersecciones viales y 50 kilómetros de ciclorrutas. También se consideran trabajos para mejorar la infraestructura existente y atender puntos críticos de los corredores regionales.

La iniciativa incorpora propuestas recogidas durante espacios de socialización con autoridades y comunidades, entre ellas la segunda calzada entre La Manuela y La Trinidad, la segunda variante Condina y la rectificación de sectores que presentan dificultades para la circulación.

Asimismo, el proyecto contempla generar más de 54.000 empleos y establecer un fondo destinado a financiar obras regionales.

Mantenimiento vial, uno de los principales desafíos

La transición entre concesiones representa un reto para la conservación de la infraestructura existente. El Ministerio de Transporte ha advertido sobre el deterioro registrado en otros corredores que fueron revertidos al Estado y que posteriormente presentaron problemas de mantenimiento, señalización, drenaje y conservación de la superficie de rodadura.

Entre los casos mencionados por la entidad figuran los corredores Santuario-Caño Alegre, Puente Nacional-San Gil y San Gil-Bucaramanga, además de Café Madrid-La Cemento.

La preocupación radica en que la finalización de un contrato de concesión no elimina las obligaciones de conservación, atención de emergencias y prestación de servicios a los usuarios. Por ello, el Gobierno considera necesario definir mecanismos financieros y operativos que permitan mantener las condiciones de seguridad y transitabilidad.

En el caso del Eje Cafetero, la infraestructura actualmente administrada por Autopistas del Café comprende 256 kilómetros, un túnel y 103 puentes y viaductos. Su transferencia requerirá establecer responsabilidades claras para garantizar la continuidad de las actividades de operación y mantenimiento.

La terminación de la concesión depende del modelo financiero

Autopistas del Café, operada por Odinsa Vías, fue adjudicada en 1997 y su finalización está vinculada al cumplimiento de la Tasa Interna de Retorno (TIR) pactada contractualmente.

El Gobierno colombiano aclaró que la actualización de la fecha estimada de terminación no constituye una prórroga discrecional. La ANI y la interventoría deben verificar el modelo financiero, considerando la actualización por inflación y las condiciones establecidas en el contrato y en el laudo arbitral de 2018.

Aunque inicialmente se estimaba febrero de 2027 como fecha de terminación, la actualización financiera modificó esa proyección. La fecha efectiva dependerá de la verificación correspondiente.

Peajes y conectividad regional también forman parte del debate

Otro aspecto relevante para el futuro del corredor es el costo que asumirán los usuarios. La evaluación de Conexión Centro contempla revisar las tarifas de peaje y considerar mecanismos diferenciales para las comunidades que utilizan diariamente estas vías por motivos laborales, educativos o de acceso a servicios de salud.

En mayo de 2026, la ANI y el Ministerio de Transporte anunciaron una propuesta de tarifas diferenciales para habitantes de Manizales, Chinchiná, Palestina, Villamaría, Santa Rosa de Cabal y Circasia, con beneficios para vehículos de categorías I y II en determinados peajes.

La definición de las condiciones tarifarias será uno de los aspectos que deberá analizarse dentro de la nueva iniciativa, junto con su viabilidad técnica, financiera, jurídica y social.

Nueva etapa para la infraestructura del Eje Cafetero

El cierre de Autopistas del Café y la posible ejecución de Conexión Centro representan dos procesos distintos, pero vinculados por la necesidad de mantener y ampliar la conectividad regional.

Mientras la concesión actual se prepara para revertir la infraestructura al Estado, la nueva propuesta plantea una alternativa de inversión privada para desarrollar obras de mayor capacidad y asumir la operación de los corredores durante una nueva etapa.

La decisión final dependerá de los resultados de la evaluación de la ANI y de las condiciones que se establezcan para garantizar la financiación, el mantenimiento y la prestación del servicio. El desafío será asegurar que la transición no afecte la movilidad y permita responder a las necesidades de transporte de los departamentos del Eje Cafetero.

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