La construcción de la Vía Alterna Interna de Buenaventura entró en una nueva etapa con el inicio de la demolición de las viviendas adquiridas para dar paso a las obras de doble calzada. La ministra de Transporte, Elsa Noguera, señaló que el proyecto podría estar terminado en un plazo aproximado de dos años, con el objetivo de mejorar el acceso terrestre al principal puerto sobre el Pacífico colombiano.
El proyecto contempla la construcción de 12 kilómetros de doble calzada, además de un patio destinado a vehículos de carga y una zona de servicios. La infraestructura busca separar parte del tráfico pesado de las vías urbanas de Buenaventura y mejorar las condiciones para el ingreso y salida de mercancías hacia el complejo portuario.
Según la información entregada por el Ministerio de Transporte, el patio logístico tendrá capacidad para aproximadamente 350 vehículos de carga y contará con cerca de 10 hectáreas. Esta infraestructura permitirá organizar el estacionamiento de los vehículos y contribuir a reducir las congestiones que se presentan en los accesos al puerto.
La importancia estratégica del proyecto está relacionada con el volumen de mercancías que moviliza el corredor Buga–Loboguerrero–Buenaventura. De acuerdo con el Ministerio de Transporte, esta conexión concentra entre el 40% y el 45% del comercio internacional del país, por lo que mejorar su capacidad y confiabilidad resulta clave para la logística nacional.
La vía alterna hace parte del proyecto Buga-Buenaventura, incluido dentro del programa de infraestructura de quinta generación. La ANI informó recientemente que algunas de las unidades funcionales ya entraron en fase de construcción, con intervenciones que incluyen nuevos kilómetros de segunda calzada, puesta a punto de tramos existentes y obras complementarias para vehículos de carga.
En términos de inversión, el proyecto Buga-Buenaventura contempla cerca de $4,9 billones en Capex y $2,6 billones en Opex, para un total aproximado de $7,5 billones, según cifras reportadas por la ANI hasta diciembre de 2025. Las intervenciones buscan mejorar los tiempos de desplazamiento y las condiciones de movilidad para las poblaciones ubicadas a lo largo del corredor.
La ejecución de la vía también cobra importancia ante las dificultades que ha enfrentado Buenaventura en materia de conectividad y logística. El Gobierno ha señalado que la prioridad es garantizar una operación permanente y segura del corredor Buga-Buenaventura, mientras se desarrollan obras para atender puntos críticos y fortalecer la capacidad de transporte de carga.
Además de las obras viales, el Ministerio de Transporte anunció el regreso del Plan Meteoro, con el propósito de reforzar la seguridad en los principales corredores nacionales. La estrategia contempla mayor presencia de la Policía y el Ejército y la adquisición de vehículos, motocicletas y equipos de comunicación para apoyar los controles en carretera.
Con el inicio de las demoliciones y la meta de concluir la doble calzada en aproximadamente dos años, la Vía Alterna Interna de Buenaventura avanza hacia una etapa decisiva. La obra busca fortalecer la conexión entre el puerto y el interior del país, reducir las restricciones para el transporte de carga y mejorar la infraestructura logística de uno de los principales puntos de comercio exterior de Colombia.


