El precio del oro extendió su racha negativa en el mercado de futuros de Nueva York y cerró cerca del nivel de US$4.300 por onza, presionado principalmente por la apreciación del dólar y el incremento de las expectativas de un mayor endurecimiento de la política monetaria de Estados Unidos. El contrato más activo en el Commodity Exchange (Comex) retrocedió 0,4% y terminó la jornada en US$4.302,90 por onza, su menor nivel desde el 6 de agosto.
La fortaleza de la divisa estadounidense ha reducido el atractivo del metal precioso para los compradores que operan con otras monedas. A esto se suma la expectativa de que la Reserva Federal pueda mantener una política monetaria restrictiva, escenario que favorece a los activos que generan rendimiento frente al oro, que no paga intereses. Reuters señaló que el dólar alcanzó su mayor nivel en dos meses, mientras los operadores incrementaron sus apuestas por nuevas alzas de tasas.
El comportamiento del metal también está relacionado con el incremento de los precios de la energía y las perspectivas de inflación. Las tensiones geopolíticas entre Estados Unidos, Israel e Irán han contribuido a elevar los precios del petróleo, lo que mantiene la atención de los mercados sobre las presiones inflacionarias y las posibles respuestas de los bancos centrales.
Durante las últimas semanas, el oro ha mostrado una elevada volatilidad y se ha movido en un rango cercano a los US$400 por onza. El 24 de agosto, el metal superó los US$4.700 por primera vez desde mayo, mientras que el 16 de julio el contrato más activo había descendido hasta US$3.982,70, su menor nivel desde noviembre de 2025.
Pese a la reciente corrección, el oro mantiene un balance positivo en un horizonte de 12 meses. Al cierre de la jornada del 24 de septiembre, el metal acumulaba una caída de aproximadamente 18% respecto de su máximo registrado el 27 de febrero, aunque todavía conservaba una ganancia cercana al 14% interanual.
El mercado permanece atento a la evolución del dólar, los rendimientos de los bonos estadounidenses y las próximas decisiones de la Reserva Federal, factores que continuarán influyendo en la cotización del oro. En el corto plazo, el metal se mantiene alrededor del nivel de US$4.300, después de varias sesiones consecutivas de retrocesos.


