El Perú mantiene una amplia frontera hidrocarburífera sin desarrollar. De las 18 cuencas sedimentarias con potencial de petróleo y gas identificadas en el país, solo cinco registran producción actualmente, mientras que las otras 13, equivalentes a cerca del 72%, permanecen fuera de producción. Los datos fueron presentados por Perupetro durante el XXIII Congreso Peruano de Geología 2026.
Esta situación refleja la brecha existente entre el potencial geológico del territorio y el desarrollo efectivo de nuevos proyectos de exploración y producción. Según Carlos Daniel Quevedo Neyra, ejecutivo de Evaluación de Potencial de Perupetro, la entidad trabaja en estudios geológicos para mejorar el conocimiento de estas áreas y generar información que permita atraer nuevas inversiones exploratorias.
Offshore de Lima concentra nuevas oportunidades
Una de las áreas que concentra el interés de Perupetro es el offshore central peruano, particularmente las cuencas ubicadas frente a Lima. Históricamente, la exploración costa afuera se concentró principalmente en el norte del país, mientras que las cuencas centrales mantienen una baja densidad de perforaciones.
La cuenca Lima cuenta con una columna sedimentaria estimada de entre 3,5 y 4 kilómetros, aunque todavía presenta limitaciones en la información sísmica disponible. Para mejorar el conocimiento del subsuelo, se incorporaron alrededor de 15.000 kilómetros de sísmica 2D reprocesada entre Tumbes y Pisco, además de información sísmica regional profunda.
Los estudios presentados también identificaron señales interpretadas como chimeneas de gas y otros indicios de hidrocarburos en la cuenca Lima. Información histórica registra además presencia de gas termogénico y etano frente a la costa de la capital, incluso en zonas con profundidades de agua cercanas a los 780 metros.
Empresas evalúan nuevas áreas exploratorias
La mejora de la información geocientífica ha permitido incrementar el interés por algunas cuencas consideradas de frontera. De acuerdo con Perupetro, actualmente existen empresas que evalúan información de las cuencas Lima y Pisco, además de otras zonas como Salaverry, Madre de Dios y Marañón.
Sin embargo, el escenario contractual todavía muestra una actividad exploratoria limitada. Las cifras presentadas durante el congreso indican que el país cuenta con 27 contratos de explotación, cinco contratos de exploración y 20 convenios de evaluación.
La baja actividad exploratoria también se refleja en la perforación de nuevos pozos. Christian Hurtado, geólogo de PetroTal Perú, señaló que durante el auge petrolero de la década de 1970 el país llegó a perforar casi cuatro pozos exploratorios por año, mientras que actualmente la tasa se encuentra en cero.
Permisos prolongan desarrollo de proyectos
El tiempo necesario para avanzar desde la exploración hasta la producción constituye otro de los desafíos identificados durante el congreso. Hurtado señaló que algunos procesos de permisos pueden superar los 10 años, mientras que trámites que inicialmente podían proyectarse entre cuatro y seis meses llegaron a extenderse durante tres años.
Este escenario dificulta la conversión del potencial geológico en nuevos descubrimientos y reservas comerciales. Para Perupetro, mejorar la calidad de la información disponible es una herramienta para reducir el riesgo exploratorio y generar mejores condiciones para atraer capital hacia nuevas campañas.
La situación adquiere mayor relevancia debido a la necesidad del país de incrementar su producción nacional de hidrocarburos. En otro panel del mismo congreso, la Sociedad Geológica del Perú señaló que la producción actual ronda los 40.000 barriles diarios, frente a una demanda interna cercana a 250.000 barriles por día, generando una importante dependencia de las importaciones.
Con 13 de sus 18 cuencas potenciales aún sin producción, el Perú mantiene un amplio espacio para ampliar la exploración de petróleo y gas. El desafío será transformar la información geológica disponible en nuevas campañas exploratorias, descubrimientos y proyectos capaces de incrementar las reservas y la producción nacional.



