El precio del oro volvió a terreno negativo en el mercado de futuros de Nueva York y cerró por debajo de los US$4.400 por onza, presionado principalmente por la apreciación del dólar y las expectativas de un mayor endurecimiento de la política monetaria de Estados Unidos.
En el Commodity Exchange (Comex), el contrato más activo del oro retrocedió 0,9% y cerró en US$4.383,90 por onza, en una nueva jornada marcada por la volatilidad del mercado de metales preciosos. La fortaleza del dólar encarece el oro para los compradores que utilizan otras monedas y reduce su atractivo relativo frente a activos que ofrecen rendimiento.
Mercado anticipa nuevas alzas de tasas
Las expectativas sobre la política monetaria de la Reserva Federal de Estados Unidos se han convertido nuevamente en uno de los principales factores que presionan al metal. Según la herramienta FedWatch de CME, los mercados asignaban una probabilidad de 88% a una subida de tasas en diciembre.
A este escenario se suman señales restrictivas de otros bancos centrales y las tensiones geopolíticas entre Estados Unidos, Israel e Irán, factores que han impulsado los precios de la energía y reavivado las preocupaciones sobre la inflación. En este contexto, las tasas más elevadas pueden reducir el atractivo del oro frente a inversiones que generan rendimientos.
Oro mantiene alta volatilidad
La reciente corrección se produce después de fuertes movimientos en el precio del metal. El 24 de agosto, el oro superó los US$4.700 por onza por primera vez desde mayo, mientras que el 1 de septiembre llegó a retroceder hasta US$4.375,10.
Desde el máximo de US$5.230 registrado el 27 de febrero, el precio acumula una caída de aproximadamente 17%. Pese a esta corrección, el metal registra una variación prácticamente estable en lo que va de 2026, con una caída de apenas 0,10%, y mantiene una ganancia cercana al 18% en los últimos 12 meses.
En las semanas anteriores, el oro había recibido respaldo de las compras de bancos centrales, las expectativas de menores tasas de interés y un dólar más débil. La evolución de estos factores seguirá siendo determinante para la cotización del metal durante los próximos meses.


