El crecimiento de los proyectos mineros en el Perú está generando nuevas necesidades de infraestructura eléctrica y podría impulsar importantes inversiones en generación y transmisión durante los próximos años. Según datos del Ministerio de Energía y Minas (MINEM), el país cuenta en 2026 con una cartera de 65 proyectos mineros valorizada en US$65.862 millones.
Durante el foro Inside LatAm: Perú 2026, organizado por Moody’s, representantes del sector energético y financiero analizaron la relación entre el desarrollo minero y el crecimiento de la demanda eléctrica. Marco Fragale, CEO de Orygen, señaló que los grandes proyectos mineros pueden generar un impacto significativo sobre el consumo de electricidad del país.
Minería requerirá más de 800 MW
De acuerdo con Fragale, antes de la actual administración se estimaba que los nuevos proyectos mineros requerirían alrededor de 835 MW de potencia durante los próximos cinco años. Esta demanda equivaldría a más del 12% de la potencia máxima disponible en el sistema peruano, estimada en unos 8.000 MW.
El ejecutivo sostuvo que este escenario anticipa un periodo de fuerte crecimiento tanto de la demanda como de la oferta eléctrica. Para responder a estos requerimientos, será necesario incorporar nuevas centrales y reforzar las redes de transmisión que permitan llevar la energía hacia las zonas donde se desarrollarán los nuevos proyectos.
La expansión de la demanda no estaría vinculada únicamente con la minería. Los proyectos de infraestructura y los centros de datos también aparecen como nuevos consumidores de electricidad, en un contexto marcado por la digitalización de la economía.
Generadoras y transmisoras preparan nuevas inversiones
Juan Carlos Alcalde, director Credit Analyst de Moody’s Local, explicó que las empresas eléctricas ya están desarrollando nuevas iniciativas para atender el crecimiento esperado. Dependiendo de sus características, algunos proyectos pueden requerir entre cuatro y cinco años para concretarse.
Uno de los factores que puede determinar los plazos es la obtención de permisos y autorizaciones. El proceso de “permisología” involucra distintas entidades y ventanillas del Estado, por lo que la capacidad de agilizar estos procedimientos será relevante para acompañar el crecimiento de la demanda.
A ello se suma el acceso al financiamiento. Daniela Cuan, de Moody’s Ratings, destacó que las compañías peruanas, especialmente las vinculadas con infraestructura, mantienen acceso a los mercados internacionales de bonos, lo que representa una alternativa para financiar nuevos proyectos.
Perú prepara más capacidad de generación
El MINEM informó que actualmente existen 33 proyectos de generación con concesión, que incorporarían una capacidad conjunta de 5.290 MW y representarían inversiones por aproximadamente US$6.500 millones entre 2026 y 2036.
La cartera incluye 16 proyectos hidroeléctricos, cinco eólicos, 11 solares y uno térmico a gas. En transmisión, existen 33 proyectos en ejecución por US$2.111 millones y otros 19 proyectos próximos a ser adjudicados por ProInversión, con inversiones estimadas en US$966,1 millones.
La expansión también contempla el fortalecimiento de la electrificación rural y una mayor participación de fuentes renovables no convencionales, especialmente solar y eólica.
Minería y energía avanzan de manera vinculada
El crecimiento de la actividad minera plantea así nuevos requerimientos para el sistema eléctrico peruano. La puesta en marcha de grandes proyectos de cobre y otros minerales demandará energía adicional, mientras que el sector eléctrico deberá ampliar su capacidad de generación, transmisión y distribución para acompañar esa expansión.
En este escenario, las inversiones mineras y energéticas avanzan de manera estrechamente vinculada: el desarrollo de nuevos yacimientos requiere infraestructura eléctrica suficiente, mientras que el crecimiento de la demanda abre oportunidades para nuevas centrales y redes que permitan atender las necesidades productivas del país.


