Los hogares y la industria de Colombia podrían enfrentar nuevos incrementos en las tarifas de gas natural y electricidad, debido a la menor disponibilidad de producción nacional y al aumento de la dependencia del gas importado, según advirtió Promigas.
Durante la presentación del informe sectorial de la compañía, el vicepresidente de Promigas, Aquiles Mercado, señaló que las tarifas de gas para los estratos 1, 2 y 3 ya registraron un incremento cercano al 20%, pese a contar con subsidios estatales.
Uno de los principales factores detrás de este escenario es la reducción de la producción de Canacol Energy, que pasó de cerca de 140 millones de pies cúbicos diarios a aproximadamente 70 millones. Además, parte de su producción deberá destinarse al abastecimiento de la planta térmica Tesorito.
Esta situación obligaría a empresas distribuidoras como Surtigas, Cerro Matoso y Gases del Caribe a recurrir en mayor medida al gas importado para atender la demanda de aproximadamente 2,2 millones de usuarios, de los cuales cerca del 98% corresponde al sector residencial.
Según las estimaciones expuestas por Promigas, el costo del gas importado para estos consumidores podría alcanzar los US$20 por millón de BTU, frente a los aproximadamente US$10 que se pagaban anteriormente. El incremento estaría asociado principalmente a los costos de transporte y regasificación.
El impacto también alcanzaría al mercado eléctrico. Las centrales térmicas que utilizan gas natural tendrían que incorporar el mayor costo del combustible en sus costos de generación, lo que podría trasladarse a las facturas de electricidad de los usuarios.
Promigas indicó que el suministro de gas para las plantas térmicas estaría garantizado, aunque mediante gas de origen importado. De esta manera, el país enfrenta simultáneamente el desafío de asegurar el abastecimiento para la generación eléctrica y contener el impacto de los mayores costos sobre los consumidores.
El escenario refuerza la necesidad de fortalecer la infraestructura de importación y, al mismo tiempo, ampliar las alternativas para recuperar la oferta nacional de gas. La evolución de la producción y de los precios internacionales será determinante para el comportamiento de las tarifas energéticas en Colombia.


