El precio del oro profundizó su retroceso en el mercado de futuros de Nueva York y registró su tercera caída consecutiva, presionado principalmente por la apreciación del dólar estadounidense.
La cotización del metal cayó hasta un mínimo de dos semanas, en un escenario marcado por un fortalecimiento de la divisa estadounidense que redujo el atractivo de las materias primas denominadas en dólares.
El movimiento refleja un cambio en las condiciones que habían favorecido al oro durante las semanas anteriores. La fortaleza del dólar suele ejercer presión sobre el precio del metal, debido a que incrementa su costo para los compradores que operan con otras monedas.
La evolución de los mercados financieros también ha adquirido mayor relevancia para los metales preciosos. El comportamiento de los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense y las expectativas sobre las tasas de interés influyen directamente en las decisiones de los inversionistas.
El oro, que no genera intereses por sí mismo, enfrenta una mayor competencia cuando aumentan los rendimientos de los activos financieros considerados de menor riesgo. Por ello, los cambios en las perspectivas de política monetaria de Estados Unidos continúan siendo un factor determinante para su cotización.
La reciente caída ocurre después de un periodo de elevada volatilidad en el mercado del oro, que durante 2026 ha registrado movimientos importantes y niveles históricamente altos.
Para los mercados mineros, la evolución del precio internacional será clave, debido a que las cotizaciones del metal determinan buena parte de los ingresos potenciales y márgenes de las compañías productoras.


