El precio de la onza de oro extendió su racha alcista por octava jornada consecutiva y alcanzó su nivel más alto en aproximadamente 10 semanas, impulsado por las expectativas de los mercados ante los próximos datos económicos de Estados Unidos.
El avance del metal precioso se produce en un escenario marcado por las perspectivas sobre la política monetaria de la Reserva Federal estadounidense, mientras los inversionistas esperan nuevas señales sobre la evolución de la inflación y las tasas de interés.
Oro mantiene una fuerte tendencia alcista
La nueva subida consolida una importante recuperación del oro durante las últimas jornadas. El metal ha encontrado respaldo en las expectativas de que una eventual flexibilización de la política monetaria estadounidense pueda favorecer la demanda de activos considerados refugio.
Las menores tasas de interés suelen beneficiar al oro, debido a que reducen el costo de oportunidad de mantener inversiones que no generan intereses.
Mercado atento a los datos de inflación
Los inversionistas mantienen especial atención sobre los próximos indicadores de inflación en Estados Unidos, ya que sus resultados podrían influir en las próximas decisiones de la Reserva Federal.
Una inflación que muestre señales de moderación podría reforzar las expectativas de una política monetaria menos restrictiva y continuar respaldando al precio del oro.
Plata y otros metales también siguen la tendencia
El comportamiento positivo del oro se produce en un contexto favorable para los metales preciosos, que han recibido apoyo de las expectativas sobre las tasas de interés, la evolución del dólar y la incertidumbre económica internacional.
La evolución de estos factores continuará siendo determinante para el comportamiento de los precios durante las próximas sesiones.
Oro mantiene atractivo para los inversionistas
Con ocho jornadas consecutivas de avances y un nuevo máximo de 10 semanas, el oro mantiene una posición destacada dentro de los mercados internacionales de materias primas.
La atención estará ahora puesta en los próximos datos económicos de Estados Unidos y en las señales que puedan ofrecer sobre el rumbo de la política monetaria.


