En un avance sin precedentes para el sector eléctrico nacional, Colombia ha adjudicado por primera vez contratos de largo plazo para proyectos de almacenamiento de energía con baterías, un paso clave hacia la consolidación de un sistema eléctrico más flexible y confiable. Las compañías Celsia y Bosques Solares de los Llanos resultaron ganadoras en este importante proceso de asignación.
Este hito representa un avance fundamental para la integración de energías renovables no convencionales, mitigando los desafíos de intermitencia inherentes a fuentes como la solar y la eólica. En total, el proceso adjudicó 4.564 megavatios hora-día, asegurando una mayor firmeza y disponibilidad energética para el país.
“Por primera vez, Colombia adjudica contratos de largo plazo para proyectos que incorporan almacenamiento con baterías, una tecnología que será determinante para integrar más energía renovable y operar un sistema eléctrico más flexible y confiable”, destacó Iván Arroyave, experto en el mercado y banquero de inversión, resaltando la relevancia de esta decisión para la modernización de la infraestructura energética colombiana.
Celsia, que ya ha sido pionera en el país con la implementación del primer sistema de almacenamiento de energía solar respaldado con baterías (ubicado en la granja Celsia Solar Palmira 2 en el Valle del Cauca), reafirma con esta adjudicación su liderazgo en la implementación de soluciones de vanguardia. La incorporación de sistemas BESS (Battery Energy Storage System) a gran escala permitirá acumular la energía producida durante el día para ser inyectada al Sistema Interconectado Nacional (SIN) durante la noche o en momentos de alta demanda.
Por su parte, Bosques Solares de los Llanos consolida su posición estratégica en el desarrollo de energías limpias, aportando a la diversificación de la matriz energética y a la seguridad del suministro eléctrico nacional.
La adopción de tecnologías de almacenamiento no solo aumenta la eficiencia de las granjas solares existentes, sino que también ofrece servicios complementarios a la red, como la estabilización de frecuencia y voltaje, proporcionando un respaldo crucial ante posibles contingencias o cortes de energía.
Este paso afianza el compromiso de Colombia con una transición energética sostenible, demostrando que la inversión en innovación y almacenamiento es el camino para garantizar un futuro energético limpio, competitivo y resiliente frente a los retos climáticos.


