El responsable del proceso de reorganización de Petroperú afirmó que ProInversión será la única entidad encargada de administrar el financiamiento destinado a la petrolera estatal, bajo un esquema fiduciario diseñado para garantizar el uso exclusivo de los recursos en la operación de la empresa.
El presidente ejecutivo de ProInversión, Luis Del Carpio, señaló que la agencia será la única responsable de gestionar el financiamiento privado de hasta US$ 2.000 millones autorizado por el Gobierno para respaldar el proceso de reorganización de Petroperú. La administración de estos recursos se realizará mediante una estructura fiduciaria que permitirá supervisar el destino de los fondos y asegurar su utilización exclusivamente para las operaciones de la empresa estatal.
Según explicó Del Carpio, el financiamiento no constituye un aporte directo del Estado, sino una línea de crédito proveniente de la banca internacional, destinada principalmente a la compra de crudo y al abastecimiento de las refinerías, con el objetivo de garantizar la continuidad de la producción y el suministro de combustibles en el país.
Como parte del esquema, se contempla un primer financiamiento puente de US$ 500 millones, que será absorbido una vez se concrete la operación principal por los US$ 2.000 millones. El protocolo aprobado por ProInversión establece además mecanismos de control y seguimiento sobre los flujos financieros, con el fin de fortalecer la transparencia y la disciplina en el proceso de reorganización de Petroperú.
El funcionario indicó que la implementación de este modelo busca mejorar los indicadores operativos y comerciales de la empresa, al tiempo que brinda confianza a las entidades financieras mediante una gobernanza técnica independiente. Asimismo, precisó que la línea de financiamiento permitirá recuperar la capacidad de Petroperú para adquirir crudo en condiciones competitivas y asegurar la continuidad de sus operaciones.
La reorganización de Petroperú forma parte de la estrategia impulsada por el Ejecutivo para fortalecer la sostenibilidad financiera de la empresa, incorporando nuevos mecanismos de control y una gestión especializada en la administración de los recursos destinados a su recuperación operativa.


